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Rehabilitación

Las gárgolas “empaladas” que han desatado la polémica en Santiago: qué hay detrás de la obra en el Hostal de los Reyes Católicos

La intervención para proteger la fachada divide a vecinos y expertos en un debate entre técnica y estética en un edificio con siglos de historia

Las gárgolas, antes de la intervención. Turismo de Santiago

La imagen ha corrido como la pólvora en Santiago. Las gárgolas del Hostal de los Reyes Católicos, una de las estampas más icónicas de la plaza del Obradoiro, aparecen ahora atravesadas por tubos metálicos que sobresalen hacia el exterior. Para algunos, una barbaridad estética; para otros, una solución técnica necesaria. La polémica está servida en torno a uno de los edificios más emblemáticos de Galicia.

Todo se enmarca en las obras de modernización del Parador compostelano, que han incluido una actuación sobre el sistema de evacuación de aguas. La intervención, visible tras la retirada de los andamios, ha generado una reacción inmediata entre vecinos del casco histórico, que no han dudado en calificar la imagen como un “empalamiento” de las gárgolas.

Sin embargo, la explicación técnica apunta en otra dirección: evitar el deterioro del propio edificio.

De la técnica a la estética

Las gárgolas renacentistas del siglo XVI no estaban funcionando correctamente desde hace siglos. La causa no era otra que una modificación posterior: los balcones barrocos añadidos en el primer piso. Estos provocaban que el agua no cayese directamente al suelo, sino sobre la propia fachada y los pavimentos, generando humedad y erosión con el paso del tiempo.

La solución adoptada ha sido la instalación de tubos que prolongan la salida del agua, alejándola del edificio. No es una técnica inédita, toda vez que ya se ha utilizado en algunos puntos de la Catedral de Santiago con el mismo objetivo.

El problema no es tanto funcional como visual. La intervención altera de forma evidente la percepción de unas piezas escultóricas únicas, cargadas de simbolismo y valor artístico.

Edificio con más de cinco siglos de historia

La controversia cobra mayor dimensión si se tiene en cuenta el valor del inmueble. El Hostal de los Reyes Católicos no es un edificio cualquiera: representa uno de los grandes símbolos de Santiago y del propio Camino.

Mandado construir por los Reyes Católicos a finales del siglo XV, su origen se remonta a la necesidad de atender a los peregrinos que llegaban a Compostela. El proyecto fue encargado al arquitecto Enrique Egas y dio lugar a una de las grandes joyas del plateresco español.

Su fachada, una auténtica lección de iconografía religiosa y poder monárquico, está repleta de detalles: desde las figuras de los apóstoles hasta los medallones de Isabel y Fernando. Y, coronando el conjunto, las gárgolas, con formas grotescas y expresivas, concebidas tanto como elementos funcionales como simbólicos.

De hospital de peregrinos a hotel de referencia

A lo largo de los siglos, el edificio ha evolucionado sin perder su esencia. Tras funcionar durante más de 400 años como hospital y albergue, en 1954 reabrió convertido en Parador Nacional, consolidándose como uno de los establecimientos hoteleros más singulares de Europa.

Hoy es algo más que un icono patrimonial; representa también un motor económico y social, liderando el ranking de Paradores en España en términos de facturación. Un equilibrio entre uso turístico, conservación patrimonial y adaptación a las necesidades actuales que ahora vuelve a ponerse a prueba.