
Arqueología
Ya se puede visitar la cueva más grande de Galicia: un laberinto subterráneo de siete kilómetros lleno de leyendas
Ciencia, arqueología y relatos mágicos se entrelazan en uno de los enclaves naturales más sorprendentes de la Comunidad

Bajo las montañas de Mondoñedo, en la provincia de Lugo, existe un mundo oculto que durante siglos alimentó tanto la imaginación popular como la curiosidad científica. Allí se abre la Cova do Rei Cintolo, la cueva más grande de Galicia, un entramado subterráneo de más de siete kilómetros de galerías donde conviven lagos interiores, un río subterráneo, restos humanos de hace decenas de miles de años y una antigua leyenda sobre un reino sepultado bajo la tierra.
Este enclave natural, considerado una de las grandes joyas geológicas de Galicia, vuelve a abrirse al público en 2026 con una nueva campaña de visitas guiadas organizada por el Ayuntamiento de Mondoñedo y la Federación Galega de Espeleoloxía, que permite a los visitantes adentrarse en el corazón de una cavidad que durante siglos permaneció envuelta en misterio.
Siete kilómetros bajo la montaña
La Cova do Rei Cintolo es un auténtico sistema subterráneo de estructura laberíntica formado por unos 7.000 metros de galerías, resultado de millones de años de procesos geológicos. El agua, al disolver lentamente la roca caliza, fue esculpiendo este paisaje subterráneo característico del relieve kárstico: columnas de estalactitas y estalagmitas, coladas minerales, banderas de calcita y cavidades que se suceden en distintas alturas.
El desnivel máximo dentro de la cueva ronda los 75 metros, y en su nivel inferior discurre una corriente subterránea conocida como el río Celtas, que alimenta pequeños lagos interiores.
La singularidad geológica del enclave se explica por el afloramiento de una franja de rocas calcáreas que se formaron hace unos 530 millones de años, durante el Cámbrico inferior. En este entorno, donde la pizarra convive con la caliza, el agua fue moldeando con el paso de los milenios un complejo sistema de cavidades que hoy constituye uno de los espacios espeleológicos más importantes del noroeste peninsular.
Pero el interés de la cueva no es solo geológico. Bajo tierra también se esconde un pequeño ecosistema.

En la oscuridad permanente de sus galerías viven colonias de murciélagos de distintos géneros, así como invertebrados adaptados a la vida subterránea. Entre ellos destaca incluso un diminuto crustáceo descubierto en el interior que resulta único en el noroeste de la Península Ibérica.
Conexión con los primeros humanos
La cueva también tiene un enorme valor arqueológico. La Dirección Xeral de Patrimonio la tiene catalogada como yacimiento de tipo Paleolítico, lo que la vincula con las primeras etapas de presencia humana en el territorio gallego.
El lugar fue documentado científicamente por primera vez en 1873 por el historiador y arqueólogo José Villaamil y Castro, quien publicó el primer plano de la cavidad en su obra Antigüedades prehistóricas y célticas de Galicia.
Desde entonces, diferentes investigaciones han ido revelando pistas sobre su pasado.
En el interior de la cueva se han encontrado restos humanos del Paleolítico Superior, con una antigüedad estimada de entre 30.000 y 40.000 años, además de objetos como una punta de flecha de sílex y un puñal medieval.
Las excavaciones también detectaron señales de ocupación medieval en la zona del pórtico de entrada y restos de un antiguo hogar en una de las galerías interiores, lo que sugiere que el lugar pudo servir ocasionalmente como refugio.
Incluso existen misteriosos grabados en las paredes que han generado debate entre los investigadores: algunos creen que podrían ser obra humana, mientras que otros sostienen que podrían haber sido producidos por las garras de osos que utilizaban la cueva para hibernar.
El rey encantado
Pero si algo ha marcado la identidad popular de la cueva es la leyenda que explica su nombre. Cuenta la tradición que el Rei Cintolo gobernaba antiguamente el valle de Brea, donde poseía un próspero reino. Tenía además una hija de gran belleza llamada Xila, enamorada de un conde. La historia, sin embargo, terminó envuelta en tragedia.

Un hechicero celoso lanzó un maleficio que hizo que todo el reino quedase sepultado bajo la tierra, desapareciendo para siempre. Desde entonces —dice la leyenda— el reino permanece oculto en el interior de la cueva y la princesa sigue esperando a que un caballero valiente rompa el hechizo. Esa mezcla de ciencia y mito ha convertido a la Cova do Rei Cintolo en uno de los lugares más fascinantes del patrimonio natural gallego.
Cómo visitar hoy la Cova do Rei Cintolo
Actualmente la cueva se encuentra protegida y no es posible acceder libremente, ya que se mantiene en su estado natural. Sin embargo, cada año se organizan visitas guiadas que permiten recorrer su galería central acompañados por especialistas.
El itinerario principal tiene una duración aproximada de una hora y cuarto y se realiza durante los fines de semana, con salidas a las 11.00 y a las 16.00 horas. Durante Semana Santa se amplían las visitas a todos los días y en verano se añade un tercer turno por la tarde.
La experiencia, destinada a mayores de 11 años, permite recorrer parte de este universo subterráneo con casco, iluminación y equipo de protección proporcionado por la organización. Para quienes buscan algo más exigente, existe además un recorrido especializado por la llamada Zona del Río, pensado para visitantes con mayor preparación física.
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