Medioambiente

La Xunta frena un proyecto energético en Galicia por su impacto en el Camino de Santiago y el patrimonio

Obliga a someter a evaluación ambiental completa dos plantas solares con baterías en Ourense por posibles afecciones culturales y territoriales

Imagen de archivo de una planta solar.
Imagen de archivo de una planta solar. Europa Press

Un proyecto de plantas solares con baterías en Ourense deberá someterse a una evaluación ambiental completa tras detectar la Xunta posibles afecciones al patrimonio cultural y al Camino de Santiago.

La decisión, publicada en el Diario Oficial de Galicia, responde a la imposibilidad de descartar impactos significativos sobre el entorno, especialmente en relación con bienes patrimoniales y el trazado del Camino de Invierno.

El proyecto contempla la instalación de dos plantas híbridas fotovoltaicas junto a dos sistemas de almacenamiento energético mediante baterías (BESS), además de una subestación eléctrica y una línea de evacuación de alta tensión de 220 kV.

El objetivo es producir energía eléctrica a partir de fuentes renovables y almacenarla para optimizar su uso, en una infraestructura que se ubicaría en el municipio de Rubiá, en la comarca de Valdeorras.

El trazado eléctrico

El principal problema detectado por los informes técnicos está en la línea de evacuación eléctrica proyectada. Según la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, su diseño actual afecta a zonas sensibles desde el punto de vista patrimonial, incluyendo el entorno protegido del Poboado de Iberduero e incluso parte de su ámbito delimitado.

Además, la infraestructura se sitúa próxima a elementos como la ermita de Nosa Señora do Camiño y al propio trazado del Camino de Santiago, lo que podría generar un impacto significativo tanto visual como territorial.

Por ello, la Xunta exige modificar el trazado y realizar un estudio en profundidad que evalúe estas afecciones antes de que el proyecto pueda avanzar en su tramitación.

Impacto ambiental y condicionantes

El análisis ambiental también recoge otros posibles efectos, como afecciones a la fauna —en una zona con presencia de especies protegidas como el águila real—, impactos paisajísticos derivados de la instalación de paneles solares o riesgos sobre el entorno fluvial del río Sil, que sería cruzado por la infraestructura eléctrica.

Durante la fase de obras, se prevén además impactos como el aumento del tráfico pesado, ruido o emisiones, si bien estos se consideran compatibles siempre que se apliquen medidas correctoras adecuadas.

El proyecto sí presenta efectos positivos en el ámbito socioeconómico, especialmente por la generación de empleo durante su ejecución. Sin embargo, estos beneficios no compensan, según la Xunta, las incertidumbres sobre su impacto ambiental.

Por este motivo, la Dirección Xeral de Calidade Ambiental e Sostibilidade concluye que el proyecto debe someterse a una evaluación ambiental ordinaria, un procedimiento más exigente que obligará a redefinir aspectos clave de la iniciativa.