Mayoría de edad
Eléonore, la mayoría de edad de la princesa más discreta de Bélgica
Reservada, culta y con una sensibilidad artística inesperada, la hija menor de los soberanos belgas empieza a escribir su propio destino
La princesa Eléonore de Bélgica cumple 18 años el 16 de abril de 2026. Para celebrar la ocasión, el palacio real ha publicado unas fotos impresionantes de la joven. Aquí tienes algunas cosas que debes saber sobre la hija menor del rey Felipe y la reina Matilde.
Probablemente sea la más enigmática de los cuatro hijos de Felipe de Bélgica y Matilde de Bélgica. Idéntica a su abuela, Paola de Bélgica, a la misma edad, Eléonore ha crecido lejos del foco mediático que acompaña a su hermana mayor, Isabel de Bélgica. Nacida el 16 de abril de 2008 en Anderlecht, en las afueras de Bruselas, la princesa alcanza ahora la mayoría de edad con una discreción que ya forma parte de su identidad.
Su nombre completo -Eléonore Fabiola Victoria Anne Marie- encierra historia y vínculos dinásticos. No es casual que su madrina sea Victoria de Suecia, reflejo de la estrecha relación entre casas reales europeas. Junto a ella, su tía Claire de Bélgica ejerció un papel cercano en su infancia, mientras que su padrino, el conde Sébastien von Westphalen zu Fürstenberg, pertenece al círculo íntimo de la familia.
Lejos del protocolo, Eléonore encuentra refugio en lo cotidiano. Es la gran responsable de Simba y Jeep, los perros familiares que han protagonizado más de una imagen oficial. Fue el propio monarca quien reveló, con humor, que la presencia de su hija menor convierte cualquier escena doméstica en una fiesta para sus mascotas. En las nuevas fotografías difundidas por palacio, esa complicidad vuelve a hacerse visible.
Formada en un entorno internacional, la princesa encarna la Bélgica contemporánea: diversa y multilingüe. Tras estudiar en neerlandés en Tervuren, finaliza su Bachillerato Internacional en Bruselas. Domina el neerlandés, habla francés en casa y inglés en el aula; algunos apuntan incluso a nociones de italiano heredadas de su abuela Paola. El futuro académico, posiblemente en el extranjero, permanece abierto.
Pero si algo define a Eléonore es su sensibilidad artística. A diferencia de su padre y hermanos, pianistas, ella eligió el violín, instrumento que ha estudiado durante años y que revela una personalidad más introspectiva que exhibicionista. Esa misma dualidad aparece en su relación con el deporte: esquí, vela o ciclismo conviven con una disciplina menos evidente, el aikido, arte marcial que combina control, elegancia y ausencia de agresividad.
A los 18, Eléonore no solo celebra un aniversario. Marca el inicio de una etapa en la que, libre de expectativas directas al trono, podrá definir su propio papel. Y quizá, precisamente por eso, sea la más interesante de observar.