
A required part of this site couldn’t load. This may be due to a browser
extension, network issues, or browser settings. Please check your
connection, disable any ad blockers, or try using a different browser.
Juicio en Oslo
La expareja de Marius Borg relata una relación marcada por la violencia: "Me estranguló"
La joven relata el episodio que desencadenó la detención del hijo de la princesa Mette-Marit

Los gritos que resonaron en un apartamento del elegante barrio de Frogner, en Oslo, durante la madrugada del 4 de agosto de 2024 marcaron el inicio de un caso que hoy sacude a la familia real noruega. Más de un año después, el relato de aquella noche ha llegado al Tribunal de Distrito de Oslo de boca de la última pareja de Marius Borg Høiby, quien compareció el miércoles 4 de marzo de 2026 para narrar, durante más de hora y media, una relación que describe como marcada por episodios recurrentes de ira.
Høiby -hijo mayor de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega y hijastro del príncipe Haakon de Noruega- fue detenido tras aquella noche. Según la denunciante, la violencia que estalló entonces no fue un hecho aislado. Durante su relación, que se prolongó cerca de un año, asegura que los arrebatos de furia podían repetirse "una o dos veces al mes".
Infidelidad
El detonante, según explicó ante los jueces, fue una discusión que había comenzado horas antes en una discoteca de la capital noruega. La tensión continuó al regresar al apartamento de Frogner. Allí, relató, la situación se descontroló. "Nunca lo había visto así", declaró.

La joven describió un episodio que, según su testimonio, escaló rápidamente. Contó que Høiby la sujetó por el cuello y la empujó sobre la cama mientras la acusaba de haberle sido infiel. Después, afirmó, llegaron los golpes. "Me agarró del cuello y me estranguló", relató ante el tribunal. En otro momento del altercado, aseguró que la presión sobre su garganta fue tal que dejó de poder respirar durante unos instantes.
El apartamento terminó devastado. Según su relato, él rompió un espejo, arrancó una lámpara de araña y destrozó su teléfono móvil y unos auriculares. Incluso arrojó un cuchillo contra la pared. Fotografías del interior del piso, mostradas en la sala, reflejaban el caos posterior al enfrentamiento.
La violencia no terminó dentro del dormitorio, añadió la denunciante. Afirmó que fue golpeada nuevamente y arrastrada por el pelo antes de que él saliera del apartamento. Ya en la calle, desde su coche, continuó gritándole y acusándola de infidelidad. Según su testimonio, llegó a decirle que le "arruinaría la vida".
La intervención policial se produjo un día después. Tras pasar la noche con una amiga, fue esta quien decidió alertar a las autoridades. "Yo aún lo quería", confesó la joven entre lágrimas en el estrado, admitiendo que en aquel momento habría preferido que la policía no se involucrara.
Durante la investigación, una llamada telefónica que Høiby le hizo mientras estaba siendo interrogado por la policía fue grabada y reproducida en el tribunal. Posteriormente, ambos volvieron a encontrarse en casa de Morten Borg, padre del acusado, donde él se disculpó. "Nos sentamos y lloramos", recordó.
Sin embargo, la reconciliación fue breve. Tras nuevos conflictos y un intento de mantener el contacto a través de una aplicación cifrada, la relación terminó definitivamente.
El juicio continúa hoy. Se espera que la denunciante complete su testimonio por la mañana, mientras que Høiby comparecerá ante el tribunal por la tarde, en un proceso que mantiene la atención pública sobre una de las familias más observadas de Europa.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


