Reflexiones
Las últimas palabras de Marius Borg ante el tribunal: "Ya no soy Marius, soy un monstruo"
El viernes concluyó la presentación de pruebas en el juicio contra el hijo de Mette-Marit, acusado de decenas de delitos -entre ellos violación y violencia doméstica-, antes de entrar en su fase decisiva el lunes. Durante la última sesión, aseguró que la cobertura mediática ha destruido su vida personal y social: "Soy objeto del odio de toda Noruega"
La presentación de pruebas en el juicio contra el hijo de la princesa heredera de Noruega concluyó el viernes, antes de que el proceso judicial entre en su fase decisiva el próximo lunes. Durante la última jornada, el acusado, Marius Borg tomó la palabra ante el tribunal para pronunciar una extensa declaración en la que denunció la presión mediática y el impacto personal que, según afirmó, ha tenido el caso en su vida.
Previamente, su abogado defensor, Petar Sekulic, explicó al tribunal que su cliente quería ofrecer unas palabras finales antes de concluir la sesión. El diario noruego VG recogió y transcribió la intervención: "La presión mediática a la que he estado sometido me ha borrado como persona. Ya no soy Marius, soy un monstruo. Soy objeto del odio de toda Noruega", expresó.
"Soy objeto de odio en toda Noruega"
Con voz temblorosa, el acusado inició su declaración reconociendo su dificultad para intervenir ante el tribunal. "Es difícil empezar por aquí. Pero este caso ha sido, con diferencia, el más estresante que he vivido en mi vida. La presión mediática me ha borrado de mi identidad como ser humano. Ya no soy Marius, soy un monstruo".
Y añadió con amargura: "Soy objeto de odio en toda Noruega. He perdido el 98% de mi red social. Y los pocos que me quedan no se atreven a salir a comer a un restaurante conmigo ni quieren que los vea. Y sí, estoy completamente solo".
El joven habló también del impacto psicológico. "Me ha causado bastante estrés. Me están evaluando para detectar un posible trastorno de estrés postraumático (TEPT). Tengo ansiedad social severa. Tengo depresión profunda. Salir en el periódico todos los días, durante todo el año, te afecta como persona. Porque ya no sabes quién eres. No me reconozco en lo que escriben sobre mí. Y lo leo todos los días. Y como dije, leo de todo. Es como una obsesión que tengo".
Según dijo, ha seguido con detenimiento la exposición a la que se le ha sometido. "Leí todos los artículos, leí todos los foros, leí todo. Es increíblemente difícil. Mis mejores amigos no me invitan a sus cumpleaños porque tienen miedo de que otros amigos piensen que son tontos por ser amigos míos".
Durante su declaración, criticó la actuación de la policía en relación con la incautación de sus dispositivos y cuentas en redes sociales. "La policía también ha hecho un buen trabajo al bloquearme el acceso a todas mis redes sociales. Me han quitado mis números de teléfono. Los teléfonos. Se han apoderado de todas mis cuentas en redes sociales. Y es especialmente en Instagram donde he tenido mi red de contactos en el extranjero. Lo cual definitivamente necesitaba durante ese período. Y podía estar con amigos que no se ven afectados por la presión mediática desmedida aquí en Noruega.
He solicitado su devolución en varias ocasiones, pero no la he recibido".
"He rezado de roddillas"
Detalló sus súplicas para aliviar este aislamiento: "Sin ninguna buena razón para ello. He rezado bastante de rodillas y he suplicado bastante. Mi privacidad ha sido completamente aniquilada. Ya nada de lo que tengo es privado. Toda mi vida es de dominio público. Mensajes de texto con mi familia, conversaciones con mi familia, cosas que son tan íntimas como pueden serlo, están en los medios de comunicación. Y la gente se sienta a especular aquí y allá, cree cosas y escribe cosas que simplemente carecen de fundamento".
Ni siquiera se reconoce en el perfil que se ha ofrecido de él. "Es absolutamente terrible. El monstruo Marius, en quien todos quieren que me convierta, no lo entiendo, y no entiendo cómo, qué han estado pensando después de la presión mediática combinada con la que la organización de prensa y los editores dicen estar trabajando tan arduamente. ¿Cuándo? ¿En qué ocasión ha ocurrido? Ni una sola vez. Incluso ahora, durante el juicio, llego a casa, enciendo la televisión y me pregunto si he estado en la misma sala del tribunal que los que están sentados escribiendo. No lo entiendo. Es como vivir una vida en la que te siguen las 24 horas del día, los 7 días de la semana".
"Tengo paranoia"
"Tengo una paranoia tremenda. Me entra pánico cuando veo coches con neumáticos con clavos. Porque creo que es la policía la que viene a buscarme. A atraparme. Así que cada vez que oigo un coche, cuando estoy en casa, oigo un coche con neumáticos con clavos circulando por la calle, tengo que salir corriendo a ver qué es. Ya no puedo confiar en nadie. Todo lo relacionado con mi vida es de dominio público. Se og Hør, en particular, paga muy, muy, muy bien. Aunque todos los demás medios digan que no pagan, ellos también lo hacen. Y en la gran mayoría de los casos, el dinero prevalece sobre la lealtad. Ha sido absolutamente genial".
Según el diario VG, el texto publicado de la intervención de Marius incluye algunos ajustes lingüísticos y la eliminación de determinadas frases por motivos de ética periodística. Marius está acusado de un total de 40 delitos, entre ellos violación y violencia doméstica, aunque niega los cargos más graves.