¿Quién miente?

El casero de Aramís Fuster responde: de la deuda de 15.000 euros a la “extorsión”

El dueño del piso que la bruja se niega a abandonar en Barcelona cuenta una versión muy distinta. Incluso ella le exige 30.000 euros para cubrir la mudanza

Aramís Fuster en una imagen de archivo
Aramís Fuster en una imagen de archivoGtres

Aramís Fuster no pasará a la historia de la televisión por callarse lo que piensa. Reconocida como una institución del ocultismo en España, también es popular por sus incursiones en realities y controvertidas entrevistas. La última en ‘El tiempo justo’ de Telecinco, donde denunció su precaria situación en Barcelona. Dice estar viviendo un infierno y culpa todos sus males a su casero, quien estaría forzándola para que abandone su hogar. Ella mantiene que está al corriente del pago de todas las facturas y ser una inquilina ejemplar. No es lo que opina él, quien ya le ha contestado desde ‘Y ahora Sonsoles’, en Antena 3.

“Esta persona sabe que yo sé todo, las irregularidades que tiene este edificio. Este señor quiere que me vaya”, forzaba la vidente a que le dejasen en paz, hablando de “irregularidades” e incluso de “ilegalidades”: “Está llevando todo de una manera en negro. Yo he estado pagando y los últimos tres ingresos se lo he hecho por transferencia”. Dice que aún su contrato de alquiler está en vigor y no tiene intención de ceder a las presiones. No se marcha, incluso cuando asegura haber sido víctima de “amenazas de muerte” y que le llamen “estafadora”. Un día después, su enemigo ha contado su versión y es totalmente opuesta.

El casero de Aramís Fuster habla de elevadas deudas

Mientras Aramís Fuster decía en redes sociales estar viviendo un infierno y que estaban tratando de echarla de su casa, la otra parte guardaba silencio. No ha sido hasta que ha elevado el tono de sus acusaciones y le adjudican incluso delitos, cuando el casero ha decidido dar la cara y ofrecer su versión de los hechos. Confía su testimonio en Sonsoles Ónega.

Destaca que la bruja no solo le debería 15.000 euros en concepto de impagos de la cuota del alquiler. También le estaría supuestamente exigiendo 30.000 euros a cambio de dejar libre el piso: “Dice que es para la mudanza, esta señora está diciendo cosas sin sentido”, acusa. El casero con el que Aramís Fuster ha entrado en conflicto no quiere entrar demasiado en su juego. No sabe muy bien qué pretende con sus acciones. Mantiene que no está al corriente del pago y que encima exige dinero como condición a marcharse del apartamento.

Pero, además, sospecha que su denuncia en redes sociales responde más a un intento de “llamar la atención” y dar de qué hablar. De ahí su salto a la televisión, que terminase discutiendo con Marta López cuando le recomendó acudir a comisaría si lo que decía era verdad. Mientras que Aramís Fuster habla de “amenaza de muerte” e “ilegalidades”, él habla de impagos y “extorsión”. ¿Será un juez quien termine mediando entre ellos ante la gravedad de sus acusaciones en público?