
Matrimonio
Desvelamos la identidad del santo varón que reconcilió a Tamara Falcó con Iñigo Onieva
En la celebración de su ochenta cumpleaños, la abuela de Íñigo entregó a su nieto una estampa del citado santo y se obró el milagro

Cuando peor estaban las cosas entre Tamara Falcó e Íñigo Onieva, apareció en escena la figura de un santo varón que les hizo recapacitar y reconciliarse. Se trata de San Expedito, patrono de las causas justas, desesperadas y urgentes, que, en forma de estampita, convenció a la hija de Isabel Preysler a perdonar la presunta infidelidad de quien hoy es su marido.
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En la celebración de su ochenta cumpleaños, la abuela de Íñigo entregó a su nieto una estampa del citado santo y se obró el milagro. Tamara, al enterarse, según propia confesión, pensó que «ese santo había obrado el milagro para que nos reconciliáramos. Era Nochebuena y me llevé a Íñigo a la cena en casa de mi madre. Todos se llevaron una gran sorpresa porque pensaban que seguíamos enfadados».
Tamy, como la conocen en la intimidad, tenía bloqueado a Onieva en su teléfono, pero asegura que «cuando le echaba más de menos, sus mensajes aparecían en mi móvil. Llegó un momento en el que sentí la necesidad de perdonar y me lo llevé a la Misa del Gallo de Nochebuena». Por lo que se ve, San Expedito hizo bien su trabajo.
Porque, además, Íñigo se aferró a la fe, comenzó a ir a actos religiosos con su pareja y abandonó sus juergas nocturnas. Hizo examen de conciencia y tomó el camino que le había marcado Tamara. Ese fue su gran milagro de vida.
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