Salud mental
Dramática confesión de Ivonne Reyes: “Si no fuese por mi hijo, no estaría viva”
Unas palabras estremecedoras en “Supervivientes” sobre su pasado reabren heridas que nunca llegaron a cerrarse del todo
Muy pocos saben la tragedia que ha marcado la vida de Ivonne Reyes en los últimos años. Penuria económica, llantos y una gran depresión que la empujó al abismo. Concursar en "Supervivientes" atenúa en gran manera sus deudas y le permite ver el futuro con más optimismo.
Pero una dramática confesión durante su estancia en la isla nos devuelve a un pasado horroroso y carente de alicientes: "Cai enferma con una septicemia, lo que agravó mi situación e incluso me hundí en una depresión. Si no fuese por mi hijo, no estaría viva".
Una reflexión que da que pensar en qué hubiera sucedido de no estar tan presente su vástago a su lado. Quizá, nos dicen desde su entorno, "le pasaron por la cabeza demasiados malos pensamientos".
Tal y como contó en el programa "De viernes" en 2025, su ruina económica se debió a una "mala gestión del dinero. Había ocasiones que me pagaban a lo mejor seis mil, e incluso veinte mil euros por gala. Salía de las galas y cogía un avión para cualquier país, y desde el avión llamaba a mis familias. Una inconsciencia por mi parte. Gastaba tanto dinero porque no era consciente de que la buena racha podía acabar…"
Su tabla de salvación
Durante varios años, Alejandro, el hijo de Ivonne, estuvo formándose en el mundo de la interpretación en la New York Film Academy, cuenta con un Bachelor of Fine Arts, también ha estado trabajado de forma ardua a las órdenes del director de cine Paco Sepúlveda. Su madre reconoce que buena parte de sus ahorros los utilizó para pagar las carísimas clases de su hijo.
En una entrevista concedida hace tres meses a LA RAZÓN, nos hacía partícipes de su último trabajo interpretativo. Después de haber rodado unas cuantas escenas para una superproducción de Hollywood, debutó como protagonista en las tablas en la obra de teatro "La Muerte de Woyzeck", una reinterpretación de Nahuel Picone basada en la obra "Woyzeck" de Georg Büchner.
Entonces nos dijo que "estoy muy contento, pero la verdad es que no estaba seguro de que podía funcionar tan bien. Es una obra distinta y muy interactiva en la que el público es un personaje más, y creo que de alguna forma eso ha hecho que la gente tenga más curiosidad. Lo que más nos ha ayudado ha sido el boca a boca".