Polémica
Miranda y Julio Iglesias: vidas separadas desde hace tiempo y un profundo "shock" tras las acusaciones
Una fuente cercana al matrimonio confirma a LA RAZÓN que la mujer del cantante "nunca ha sospechado que su esposo pudiera serle infiel, y menos de una forma tan cruenta"
A Miranda Rijnsburger le ha pillado por sorpresa la denuncia de dos exempleadas contra su marido, Julio Iglesias, por presuntas agresiones sexuales ocurridas hace cinco años.
En 2021, ella llevaba casada con el cantante diecinueve años y ni se podía imaginar unas infidelidades de esta índole. Una fuente cercana a la mujer de Julio asegura a LA RAZÓN que “Miranda se ha quedado en shock al escuchar unas acusaciones tan terribles; no se lo puede creer, nunca ha sospechado que su esposo pudiera serle infiel, y menos de una forma tan cruenta”.
Pero en realidad pasan más tiempo separados que conviviendo bajo el mismo techo. Ella, dedicada por entero a sus hijos y residiendo habitualmente en Miami o en la mansión de la localidad malagueña de Ojén; y él, entre sus casas de la República Dominicana y las Bahamas. En los últimos años va poco por Miami.
La pareja se casó precisamente en su finca de Ojén en el año 2002, cuando ya mantenían una relación de más de diez años. Son padres de cinco hijos: Miguel Alejandro Iglesias (nacido en 1997), Rodrigo Iglesias (1999), las gemelas Victoria y Cristina Iglesias (2001) y Guillermo Iglesias. Se conocieron en 1990 en el aeropuerto indonesio de Yakarta y, según nos dicen, el flechazo fue absoluto, sobre todo por parte del artista. Miranda tenía 27 años y Julio, 47.
Aunque la presencia de la holandesa, nacida en 1965 en IJmuiden (Países Bajos), pareció amainar la fama de hombre mujeriego de su marido, los datos ofrecidos ayer por “elDiario” apuntan a lo contrario. Y lo que falta por salir, porque durante esta semana seguirán apareciendo nuevos testimonios e informaciones en la citada plataforma digital.
Julio ha encargado a su equipo de abogados que se ocupe a fondo de su defensa y que interponga las demandas que considere oportunas ante esta avalancha de acusaciones, que están perjudicando gravemente a su imagen.
Uno de sus amigos, el cantante Ramón Arcusa, ha salido en su favor y cuestiona las declaraciones de las exempleadas, dejando entrever que “esas mujeres lo único que quieren es sacarle dinero a Julio. No creo lo que dicen, porque él, a pesar de sus conquistas y su fama de mujeriego, es ante todo un caballero”.
Así lo desliza también a LA RAZÓN Miguel Ángel Pastor, exjefe de prensa de Julio Iglesias, quien cuestiona firmemente las acusaciones vertidas contra el cantante: “No me encaja esto en absoluto. Siempre se ha caracterizado por su cariño, simpatía y buen trato hacia todas las mujeres. Esta denuncia, que además se refiere a cuando él tenía 77 años, me suena igual que me sonó la de Adolfo Suárez o Plácido Domingo. Creo que son revanchas que tienen, incluso, intencionalidad política. Con todo lo que lo conozco, no veo a Julio en esa situación ni cometiendo ningún tipo de abuso o violencia contra ninguna mujer”.
En cualquier caso, será la Fiscalía de la Audiencia Nacional quien decida si Iglesias debe responder o no ante la Justicia por las graves denuncias que se le han interpuesto.