
Crimen
El ADN de una colilla permite identificar al asesino de una niña casi 44 años después
Un jurado de California declara culpable a un hombre por la violación y el asesinato de Sarah Geer en 1982

El jurado del condado de Sonoma en California (Estados Unidos) ha declarado culpable a James Oliver Unick por el asesinato de Sarah Geer, una adolescente de 13 años cuyo crimen permaneció sin resolver durante más de cuatro décadas.
El veredicto, emitido el pasado 13 de febrero de 2026, no solo determinó su culpabilidad por el homicidio de la menor. La declaración del jurado estableció que la agresión sexual cometida durante el asesinato constituía una circunstancia especial, llevando a imponerle una condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
La fiscal de distrito Carla Rodríguez destacó la complejidad del proceso judicial. "Este veredicto es un testimonio de todos los que nunca se rindieron en la búsqueda del asesino de Sarah", afirmó. También subrayó que se trató del caso "más difícil jamás presentado ante un jurado del condado de Sonoma", reconociendo que el tiempo transcurrido no mitigó el impacto del crimen en la familia y en la comunidad.
Los hechos se remontan a la noche del 23 de mayo de 1982, cuando Sarah Geer salió de la casa de una amiga en Cloverdale para dirigirse al centro de la localidad. Durante el trayecto, fue abordada por el asesino cerca de un callejón residencial.
La investigación determinó que la arrastró hasta una zona apartada junto a un edificio de apartamentos, donde la violó y posteriormente la estranguló. Su cuerpo fue hallado a la mañana siguiente por un bombero que regresaba a casa tras su turno.
Un caso reabierto gracias a los avances forenses
La investigación inicial, llevada a cabo por el Departamento de Policía de Cloverdale, quedó limitada por las capacidades de la ciencia forense de la época.
El primer avance significativo llegó en 2003, cuando un criminalista del Departamento de Justicia de California logró obtener un perfil de ADN a partir de muestras biológicas conservadas. Sin embargo, la falta de coincidencias en las bases de datos policiales mantuvo el caso estancado.
El giro decisivo se produjo en 2021. El FBI, utilizando sus bases de datos genealógicas familiares, concluyó que el perfil correspondía a uno de cuatro hermanos: James Oliver Unick. Los agentes federales vigilaron al sospechoso y recuperaron una colilla de cigarrillo desechada. El análisis confirmó la coincidencia entre su ADN y las evidencias recogidas décadas antes.
James Oliver Unick fue arrestado en julio de 2024 en su residencia. Durante el juicio, que se prolongó durante un mes, el acusado sostuvo que la relación sexual había sido consentida e insinuó la existencia de un autor desconocido.
Tras aproximadamente dos horas de deliberaciones, el jurado rechazó esa versión y lo declaró responsable del asesinato.
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