Nuevo líder en Irán

Del discurso de austeridad al lujo europeo: el imperio inmobiliario del heredero de Jamenei

A pesar de las sanciones impuestas contra figuras cercanas al régimen, las inversiones habrían logrado abrirse paso en los mercados occidentales

Irán.-AMP.- Ejército y jefe del aparato judicial iraníes felicitan al nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei
Irán.-AMP.- Ejército y jefe del aparato judicial iraníes felicitan al nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba JameneiEuropa Press

El ascenso de Mojtaba Jamenei al centro del poder en Irán llega acompañado de una incómoda paradoja para la República Islámica. Mientras el régimen sigue defendiendo hacia el exterior la imagen de una élite austera y fiel a los ideales de la revolución de 1979, el heredero del ayatolá Alí Jamenei tiene una extensa red de propiedades de lujo. Hoteles en Alemania, resorts turísticos en España y Austria y mansiones en algunas de las zonas más exclusivas de Londres forman parte de un patrimonio inmobiliario europeo que ronda los 400 millones de euros.

Las investigaciones de Bloomberg y del Financial Times apuntan a que este entramado se ha construido durante años a través de una compleja red de sociedades instrumentales y cuentas bancarias en distintas jurisdicciones. El flujo de capital habría circulado por entidades financieras en Reino Unido, Suiza, Liechtenstein y Emiratos Árabes Unidos, con fondos procedentes en buena medida del comercio de petróleo iraní.

Participación en mercados inmobiliarios occidentales

A pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos en 2019 contra figuras cercanas al régimen, las inversiones habrían logrado abrirse paso en los mercados occidentales gracias a intermediarios y estructuras empresariales diseñadas para ocultar la titularidad final de los activos.

El nombre que aparece de forma recurrente en la documentación corporativa a modo de testaferro es el del empresario iraní Ali Ansari, considerado por varios analistas como una figura clave en la gestión de estas inversiones. Nacido en una familia humilde del noroeste de Teherán, su imperio empresarial incluye proyectos como el gigantesco Iran Mall, mercados mayoristas y el desaparecido Ayandeh Bank, cuya quiebra generó una fuerte polémica económica en Irán.

El pasado octubre, el Gobierno británico decidió sancionarlo por financiar "actividades hostiles" vinculadas a la élite militar iraní. Londres lo calificó de "banquero y empresario corrupto" y ordenó congelar una cartera de propiedades en la capital británica valorada en más de 150 millones de libras. El empresario, que posee pasaportes de Irán, Chipre y San Cristóbal y Nieves, ha negado cualquier relación financiera con Mojtaba Jamenei y ha anunciado que recurrirá la decisión.

De Mallorca a los Alpes

Los registros empresariales revisados por el Financial Times muestran que Ansari figura como titular o intermediario en varias inversiones en Europa. Entre ellas destaca el Steigenberger Golf & Spa Resort de Camp de Mar, en Mallorca, un hotel de lujo de 164 habitaciones vinculado a uno de los campos de golf más prestigiosos del Mediterráneo. El complejo está valorado en unos 22 millones de euros.

La cartera incluye también participaciones en el Schlosshotel Kitzbühel, un exclusivo resort de esquí en los Alpes austriacos, además de dos hoteles de alta gama en Alemania: el Hilton Frankfurt City Centre y el Hilton Frankfurt Gravenbruch, ambos valorados en torno a 80 millones de euros.

A estos activos se suma el centro comercial Bero Oberhausen, en el oeste de Alemania, cuyo valor se sitúa en unos 68 millones de euros. La propiedad del complejo se articula a través de sociedades registradas en Luxemburgo, una jurisdicción que aparece con frecuencia en la arquitectura empresarial del entramado.

Varias de las compañías utilizadas en las operaciones están registradas en Luxemburgo y otras plazas financieras europeas antes de desembocar en una empresa con sede en San Cristóbal y Nieves, un conocido paraíso fiscal del Caribe. Según los registros corporativos británicos, el beneficiario final de esa sociedad sería el propio Ansari.

En Londres, el rastro de estas inversiones conduce a uno de los enclaves inmobiliarios más exclusivos del país: The Bishops Avenue, conocida como Billionaires’ Row. A través de la empresa Birch Ventures Limited, registrada en la Isla de Man, se adquirió en 2013 una cartera de 12 mansiones por unos 73 millones de libras. Un año después se sumó otra vivienda en la misma avenida por 33,7 millones.

La colección londinense incluye además dos apartamentos de lujo en Kensington, comprados por unos 36 millones de libras y situados a pocos metros del Palacio de Kensington, residencia oficial de los príncipes de Gales. También figura un apartamento en el exclusivo complejo residencial Buxmead, en el norte de la capital británica.

Problemas de seguridad

La ubicación de estos inmuebles ha generado inquietud en círculos de seguridad. Los apartamentos de Kensington cuentan con vista directa sobre la embajada de Israel en Londres, lo que ha llevado a algunos expertos a advertir de posibles riesgos de vigilancia.

Especialistas en seguridad señalan que la proximidad de los apartamentos -situados a menos de 50 metros del complejo diplomático- permitiría observar y fotografiar a empleados y visitantes de la embajada. También podría facilitar la captación de conversaciones en espacios exteriores o la interceptación de comunicaciones inalámbricas.

El analista Roger Macmillan, experto en contraterrorismo y antiguo responsable de seguridad del canal opositor Iran International, lo resume con contundencia: "Dos apartamentos con línea directa de visión sobre la embajada de Israel desde menos de 50 metros no son simplemente una inversión inmobiliaria. Pueden convertirse en una plataforma permanente de vigilancia".