Irán

Irán amenaza Europa con el lanzamiento de su misil balístico de mayor alcance

El ejercito iraní ha sorprendido con un ataque a 4.000 kilómetros de sus fronteras, demostrando su capacidad de alcance

Emiratos.- EAU neutraliza siete misiles y 15 drones lanzados desde Irán
Emiratos.- EAU neutraliza siete misiles y 15 drones lanzados desde IránEuropa Press

La ofensiva de Irán contra Israel sigue su curso. El ejercito israelí sigue respondiendo a los ataques lanzados desde la república islámica, dejando daños materiales y víctimas en ambos países. No obstante, el conflicto se ha extendido más allá, con acciones en Líbano y movimientos de milicias afines a Irán, lo que aumenta el riesgo de una escalada regional.

Sin embargo, en las últimas horas la amenaza de Irán ha crecido exponencialmente más allá de sus fronteras. Y es que este fin de semana, el ejército iraní ha demostrado que cuenta con la capacidad suficiente para para alcanzar objetivos a muy larga distancia, y Europa entra dentro de sus posibilidades.

La tensión se mantiene en varios frentes, la inestabilidad en Oriente Próximo sigue siendo una realidad y ahora la amenaza se traslada a Europa. Todo ello mientras continúan los intentos diplomáticos por parte de EE.UU por lograr una tregua con el envío de un plan de 15 puntos que incluye la destrucción del programa nuclear iraní y el fin de sus programa de misiles balísticos a cambio de un levantamiento progresivo de las sanciones.

Irán amenaza Europa

Desde el comienzo de la guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel, se creía que la república islámica no contaba con el poder suficiente como para atacar objetivos de largo alcance. El régimen ha afirmado durante mucho tiempo que su rango de ataque en su programa de misiles balísticos tenía un límite de 2.000 kilómetros.

Sin embargo, esta concepción ha cambiado por completo tras este pasado fin de semana. Las fuerzas iraníes lanzaron un ataque contra la remota isla Diego García, situada en el Océano Índico y que alberga una base militar conjunta de Estados Unidos y el Reino Unido.

Teherán disparó dos misiles de largo alcance contra la isla situada a casi 4.000 kilómetros de Irán, demostrando que su alcance es mucho mayor al que pensaban los analistas.

Berlín, Roma y París, las principales ciudades amenazadas

A pesar de que los misiles balísticos fueron interceptados por Estados Unidos, el mensaje de Irán revela que su capacidad de ataque es mucho mayor a la esperable. Hasta ahora, los analistas militares creían que el máximo rango de ataque de los misiles de Irán era de 3.000 kilómetros.

No obstante, este último ataque deja un rango preocupante para las principales ciudades europeas. Y es que según apuntan desde Israel, algunas de las capitales más importantes de Europa podrían ser alcanzadas. "Estos misiles no están destinados a atacar a Israel. Su alcance puede llegar a las capitales europeas. Berlín, París y Roma se encuentran directamente amenazadas", afirmaba Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor de Israel, en declaraciones recogidas por Associated Press.

España también está en riesgo

Además de alcanzar importantes ciudades europeas, los misiles balísticos iraníes también podrían llegar a la península. En concreto, dentro del rango de 4.000 kilómetros desde Irán se encuentran las ciudades de Barcelona, Alicante, Valencia y Zaragoza.

Por ello, muchos españoles podrían verse afectados por el impacto de uno de los mísiles en caso de que Irán procediera con un ataque a España.

¿Cómo funcionan los misiles balísticos?

Los misiles balísticos lanzados por Irán están compuestos de dos etapas. Al igual que los cohetes lanzados al espacio van desacoplando componentes, los misiles balísticos de dos etapas poseen dos motores. El primero lleva el misil a una altitud cercana a la órbita baja mientras que el segundo se encarga de la reentrada y el impacto.

En este caso, estos misiles se lanzan como una bala desde un arma de fuego, siguiendo una trayectoria de caída libre, prácticamente sin propulsión, hacia sus objetivos. Después de un impulso inicial con cohetes, sigue una trayectoria similar a la de un objeto lanzado al aire.

Tras alcanzar su velocidad máxima, el misil pierde potencia y se convierte en balístico, elevándose a grandes altitudes antes de descender en picado a gran velocidad gracias a su inercia y gravedad. Por último, la carga restante vuelve a entrar en la atmósfera en dirección a su objetivo siguiendo la trayectoria calculada y es el sistema de guiado el que determina el punto de impacto.