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Oriente Medio

EE UU e Israel intensifican su "devastador y sin piedad" castigo a Irán

"Están perdidos. Lo saben o lo sabrán pronto", asegura el secretario de Defensa estadounidense Pete Hegseth

Lebanon Israel Iran ASSOCIATED PRESSAP

Estados Unidos e Israel intensificaron este miércoles su campaña contra el régimen de los ayatolás dentro y fuera de territorio iraní en el quinto día de ofensiva bélica. El Pentágono asegura que su país “está ganando” la contienda “de manera decisiva, devastadora y sin piedad” al haber logrado resultados “increíbles” y anticipaba un pronto “control” de Irán. Mientras tanto, Israel continuaba por tercer día su campaña contra Hizbulá en sus feudos libaneses e instaba a la evacuación de todas las localidades situadas al sur del río Litani.

Por su parte, una República Islámica cada vez más menguada militarmente, descabezada y aislada respondía una jornada más lanzando misiles balísticos y drones hacia territorio israelí y de siete Estados árabes de la región, y también por primera vez hacia el espacio aéreo turco. Una información de The New York Times aseveraba que responsables del Ministerio iraní de Inteligencia han trasladado en las últimas horas a la CIA a terceros la disponibilidad del régimen a negociar el fin de la guerra, aunque las autoridades estadounidenses cierran por ahora la puerta a esa posibilidad. Ello apunta, con cada vez más nitidez, a que el objetivo de Washington es ya el cambio de régimen en Teherán.

“Sólo llevamos cuatro días. Los indicadores están cambiando. Es muy pronto y nos tomaremos todo el tiempo que sea necesario para asegurarnos de tener éxito. Pero los resultados están siendo increíbles”, aseveraba ese miércoles el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en rueda de prensa desde la sede del Pentágono para dar cuenta de los detalles de la operación militar contra Teherán. “Están perdidos. Lo saben y si no lo van a saber pronto”, ha subrayado. Con todo, concedió Hegseth, “Irán seguirá siendo capaz de lanzar algunos misiles y drones de ataque unidireccionales contra objetivos civiles”.

Más de 100.000 personas abandonaron Teherán

La capital iraní -una ciudad que ha visto, según datos de la ONU, huir a más de 100.000 personas solo el pasado fin de semana- ha sido un día más el centro de los bombardeos israelíes y estadounidenses. Fuentes militares del Tsahal anunciaban haber llevado a cabo ataques aéreos contra importante complejo militar iraní que alberga las sedes de todas las organizaciones de seguridad del régimen, incluidos los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria y su división de inteligencia y contra los cuarteles de la fuerza paramilitar Basij, así como almacenes y puntos de lanzamiento de misiles balísticos situados dentro y fuera de Teherán. Según fuentes militares israelíes, su aviación se encuentra a "apenas horas" de lograr la superioridad aérea en los cielos iraníes.

Pero el mayor hito del día ha sido el hundimiento de la fragata iraní IRIS Dena en aguas del océano Índico, cerca de la costa de Sri Lanka, por parte de un submarino de la Armada estadounidense (con un único torpedo Mark 48). Al cierre de esta edición se había confirmado la recuperación de 87 cadáveres de las 180 personas que viajaban en el buque.

Por otra parte, por primera vez desde el comienzo de la ofensiva aliada contra la República Islámica, las fuerzas iraníes introdujeron un misil balístico en los cielos turcos, en lo que constituye el primer ataque contra territorio soberano de un miembro de la Alianza Atlántica. El aparato fue derribado por el sistema de defensa de la OTAN sobre los cielos de la provincia de Hatay, limítrofe con Siria, lo que evitó que hubiera que lamentar daños. Según la cadena local NTV, el ministro turco de Exteriores, Hakan Fidan, contactaba con su homólogo iraní, Abbas Araqchi, tras la neutralización del dron.

Los ataques dejan más de 1.000 víctimas en Irán

La ofensiva israelo-estadounidense se había cobrado ya durante la tarde del miércoles 1.047 vidas en Irán, según medios estatales iraníes. Por su parte, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní y hombre fuerte del régimen tras el asesinato del ayatolá Jamenei, Ali Larijani, aseveraba que más de 500 soldados estadounidenses han perdido la vida desde el inicio de la guerra, aunque Washington reconoce sólo el deceso de seis militares.

Entretanto, medios estadounidenses como la cadena CNN -que citaba varias fuentes familiarizadas con la cuestión- reportaban que la CIA prepara en las últimas jornadas una operación protagonizada por milicias kurdas con base en Irak -a las que refuerza con armamento- para ingresar en territorio iraní y favorecer un levantamiento popular contra el régimen de los ayatolás en el oeste de Irán. El digital estadounidense Axios ya había reportado las conversaciones mantenidas durante el fin de semana por la Administración Trump con líderes clave del Kurdistán iraquí como Masoud Barzani (Partido Democrático del Kurdistán) a fin de coordinar los próximos pasos. En rueda de prensa celebrada en la tarde, la Casa Blanca negaba que su gobierno esté armando a la insurgencia kurda.

Apagones en Irak

Así las cosas, la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, y concretamente una base que alberga tropas estadounidenses en Erbil e instalaciones del Partido para la Libertad del Kurdistán -una milicia que actúa en suelo iraní contra el régimen de los mulás-, fueron atacados por las fuerzas iraníes; también se reportaban lanzamientos de drones desde suelo iraní contra el aeropuerto internacional de Bagdad y un hotel utilizado por fuerzas estadounidenses.

Además, las autoridades iraquíes informaron en la tarde de un apagón generalizado en todas las provincias del país debido a la caída repentina en el suministro de gas a la central eléctrica de Rumaila, situada en la gobernación de Basora. Otros de los numerosos puntos de la región atacados por Teherán fueron las bases de Ali Al Salem y Camp Arifjan, en Kuwait, el cuartel general de la Quinta Flota de la Marina de EE UU en Bahréin y la mayor base norteamericana en la región, la de Al Udeid en Qatar.

Israel redobla su campaña en Líbano

Por tercer día consecutivo, las fuerzas israelíes continuaron su campaña contra Hizbulá en sus distintos feudos en el Líbano, incluida Beirut. En la capital libanesa, las fuerzas israelíes destruyeron un hotel en el que se sospecha se escondían miembros de la organización apéndice de Teherán en el país levantino en un distrito de mayoría cristiana como Baabda, no lejos del Palacio Presidencial. Durante la mañana, los mandos militares israelíes instaban a la población de todas las localidades situadas al sur de la cuenca del río Litani a que abandonaran sus hogares ante la inminencia de nuevos bombardeos contra la estructura bélica de la organización chií proiraní.

Por su parte, Hizbulá reivindicó ataques con drones y misiles de precisión contra la sede de una empresa aeronáutica situada cerca del aeropuerto de Ben Gurión, la bases de Giv’a, cerca de Safed, así como contra el Mando Norte de las Fuerzas de Defensa. Además, la organización terrorista aseguró en la tarde del miércoles haber llevado a cabo una operación terrestre contra las fuerzas israelíes en torno a la localidad de Jiam, situada a apenas seis kilómetros de la Línea Azul.

Entretanto, las fuerzas armadas libanesas, que tratan, incapaces de completar el desarme de Hizbulá, desde hace meses de asumir el control total de la seguridad en el sur del país, anunciaban haber procedido a tomar posición de varios puestos situados junto a la frontera con Israel a fin de “mantener la seguridad e impedir cualquier manifestación bélica”.

Según un recuento del diario local L’Orient-Le Jour, las fuerzas israelíes han llevado a cabo un total de 234 ataques en suelo libanés desde el 2 de marzo. La nueva ofensiva israelí contra Hizbulá dejaba al cierre de esta edición 72 muertos y 437 heridos y provocaba el desplazamiento interno de casi 84.000 personas, con una nueva crisis humanitaria en ciernes en un país exhausto.

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