Defensa
La OTAN lanza "Centinela del Ártico" para reforzar su presencia militar tras la crisis en Groenlandia
La misión fue acordada por Mark Rutte y Donald Trump tras coincidir en que la alianza debía asumir mayor responsabilidad de la defensa en la región
La OTAN anunció este miércoles la puesta en marcha de la operación "Centinela del Ártico", un despliegue de vigilancia reforzada en la región polar que forma parte del acuerdo alcanzado para frenar las pretensiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia. Esta misión busca coordinar la presencia militar aliada en un área de creciente valor estratégico y ambiental, donde se están abriendo nuevas rutas marítimas debido al deshielo.
Según un comunicado del comandante supremo aliado en Europa de la OTAN, Alexus Grynkewich, la iniciativa "aprovechará la fuerza de la Alianza para proteger nuestro territorio y garantizar que el Ártico y el Alto Norte sigan siendo zonas seguras". Bajo este nuevo marco, el operativo actuará como una estructura de coordinación para supervisar maniobras nacionales ya en curso -como la noruega Cold Response o la danesa Arctic Endurance- sin que ello suponga, de momento, un despliegue permanente de tropas bajo bandera de la Alianza.
Sobre este nuevo operativo, el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, destacó la principal novedad: la unificación, por primera vez, de todas las actividades en el Ártico bajo un mando único. Según explicó en una rueda de prensa previa a la reunión ministerial de Defensa de este jueves, este enfoque -ya aplicado en el Báltico y en la operación Centinela Oriental- permitirá de manera más eficaz coordinar lo que ya se está haciendo y “evaluar qué carencias existen y cuáles debemos cubrir”.
La planificación de esta misión comenzó tras el encuentro entre Trump y Rutte en Davos el mes pasado, en un intento por resolver la crisis más profunda de la Alianza en años. La tensión se había disparado por la insistencia del presidente estadounidense en adquirir Groenlandia, un territorio que consideraba vital para la seguridad nacional. Para lograr su objetivo, Trump llegó a amenazar con el uso de la fuerza y la imposición de aranceles a Dinamarca y otros siete socios europeos si no apoyaban sus pretensiones.
Finalmente, el mandatario estadounidense desistió de sus planes expansionistas tras alcanzar un acuerdo "marco" con el jefe de la OTAN. Este compromiso permitió rebajar la tensión diplomática al garantizar a Washington un mayor peso estratégico y responsabilidad compartida en la defensa de la región a través de la Alianza.
Rutte defendió que este nuevo enfoque permitirá a la Alianza “evaluar y cubrir las brechas de seguridad” ante una zona donde “los rusos y los chinos están cada vez más activos”. El secretario general insistió en que la OTAN debe “garantizar que esta parte vital del territorio esté segura y protegida”, advirtiendo a los aliados de que es imperativo “estar muy vigilantes y no ser ingenuos” frente al creciente interés económico y militar de ambas potencias. En este escenario, el Reino Unido ya ha anunciado que duplicará sus tropas en Noruega, mientras que Francia, Alemania y Dinamarca han confirmado su participación para tratar de cerrar la crisis diplomática.