Conflictos

Las tres señales que revelan que el ataque de EE UU a Irán no provocará la Tercera Guerra Mundial

A pesar de su complejidad, expertos en geopolítica han señalado diferentes cuestiones que confirmarían una posible resolución temprana del conflicto

Guerra nuclear
Guerra nuclearPixabay

La ofensiva militar iniciada por el bloque de Estados Unidos e Israel contra Irán , así como su expansión en ataques hacia otros países de Oriente Medio como Líbano o Irak, ha generado incertidumbre acerca de la seguridad global y el posible inicio de una Tercera Guerra Mundial. Más allá del miedo como respuesta natural ante el surgimiento de nuevos conflictos bélicos, algunos expertos en geopolítica aseguran que la posibilidad de inicio de un conflicto de carácter global no está tan cerca como se cree.

Uno de los escenarios más temidos es la posible entrada al conflicto de potencias con armamento nuclear confirmado como Rusia, China o Corea del Norte. Sin embargo, y a pesar de que sus líderes han demostrado en innumerables ocasiones la falta de entendimiento con el presidente estadounidense Donald Trump, estas naciones no parece que vayan a movilizarse en favor del régimen de los ayatolás, como sí han hecho las milicias de Hizbolá en Líbano.

Asimismo, los líderes de las naciones más poderosas de Europa, como Reino Unido, Alemania o Francia han asegurado que no formarán parte del conflicto. Por el momento, su actuación se ha limitado al envío de vehículos y naves de combate para defender las bases de la OTAN; mientras que Francia ha iniciado una misión internacional de carácter defensivo para "abrir progresivamente" el estrecho de Ormuz, según informa la agencia "EFE".

Por su parte, Donald Trump ha afirmado que el fin de la guerra con Irán está "prácticamente terminada", a pesar de que los ataques iraníes se han extendido a países de Oriente Medio con acuerdos con Washington como Emiratos Árabes Unidos, Qatar o Kuwait, entre otros, desestabilizando el tráfico de petróleo en un escenario tan importante para el comercio como el estrecho de Ormuz. Esta situación no solo está afectando a los países vecinos de Irán, sino también al mercado internacional.

El estrecho de Ormuz, localizado entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, es un punto estratégico en cuanto al envío internacional de crudo y gas. De la zona surge un 20% de la producción global, por lo que su bloqueo supondrá una bajada en la oferta de crudo de 8 millones de barriles al día, según indica la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Este hecho, sumado a las últimas declaraciones del nuevo líder de los ayatolá Motjaba Jamenei en las que afirmaba que el estrecho debía permanecer cerrado, ha provocado un aumento de más del 10% en el precio del barril de petróleo brent, alcanzando los 101 dólares, según informa la agencia "EFE".

Las tres señales que niegan la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial

Ante este intrincado escenario, el medio "Mirror" ha recopilado las opiniones de diferentes expertos en geopolítica para conocer la posibilidad del estallido de una Tercera Guerra Mundial. El profesor Anthony Glees, especializado en relaciones internacionales, ha afirmado que, a pesar de la complejidad del conflicto, Donald Trump "anunciará la victoria más pronto que tarde. Sin duda, tiene el poder para hacerlo. Es evidente que los ayatolás no se irán a ninguna parte pronto":

Por otra parte, la inactividad de China y Rusia ante los ataques de Irán, uno de sus aliados, sumado a sus conversaciones con Washington han supuesto la tranquilidad de expertos militares. Recientemente, Trump alegó haber mantenido una "muy buena conversación telefónica" con Vladimir Putin, quien espera la intervención estadounidense para dar por finalizada la guerra contra Ucrania, según "Mirror".

Asimismo, según unas declaraciones realizadas por Sergey Vakulenko, investigador principal en el Centro Carnegie Rusia-Eurasia recogidas por el medio "The Guardian", el bloqueo del estrecho de Ormuz supone un beneficio económico para Rusia, pues "parte del petróleo ruso que ha estado estancado en petroleros definitivamente encontrará compradores ahora".

Por su lado, el gobierno de Xi Jinping ha demostrado su deseo de una resolución pacífica del conflicto. El representante chino ante la ONU ha expresado su inconformidad ante la reciente resolución de Consejo de Seguridad alegando que la ofensiva de Estados Unidos e Israel supuso una "violación de la Carta de la ONU" y defendiendo "la soberanía y la integridad territorial de los países del Golfo", informa "Swissinfo". Lo que demuestra una intención de seguir las vías establecidas por el Derecho Internacional para lograr el fin de la guerra.

Según la opinión del analista de política exterior Yun Sun expresara en el medio "Foreign Affairs", China aceptaría establecer relaciones con el líder de Irán tras el conflicto mientras se aseguren intereses económicos y no le afecte el bloqueo de petróleo. Por lo que el gobierno de Xi Jinping no participaría en el conflicto mientras no le afecte de forma directa a su territorio. Además, el presidente chino tiene previsto encontrarse con Trump a finales de marzo, con la intención de llegar a un acuerdo que aligere las históricas tensiones entre ambas potencias.

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