Casa Blanca
Trump envía a Irán un plan de paz de 15 puntos que incluye la destrucción del programa nuclear y fin de las sanciones
La propuesta también plantea la reapertura del estrecho de Ormuz y la destrucción del programa de misiles iraníes
Bandera blanca en Washington. La administración de Donald Trump ha trasladado a Irán un plan de 15 puntos con el objetivo de poner fin a la guerra que desde hace cuatro semanas sacude Oriente Medio. La propuesta, canalizada a través de Pakistán, refleja la enorme presión de Washington por contener un conflicto que ya afecta al suministro energético mundial y eleva los riesgos de una escalada regional.
Aunque el contenido completo del documento no ha sido divulgado, fuentes diplomáticas señalaron al New York Times, el periódico que publicó la información en exclusiva, que el plan aborda tres ejes principales: el programa nuclear iraní, su capacidad de misiles balísticos y la seguridad de las rutas marítimas. En el ámbito nuclear, Estados Unidos exigiría límites estrictos al enriquecimiento de uranio -del que Teherán aún conserva importantes reservas- así como mecanismos de supervisión internacional más rigurosos.
En materia militar, la propuesta incluiría restricciones al desarrollo y despliegue de misiles balísticos, una de las principales preocupaciones tanto de Estados Unidos como de Israel. Ambos países han centrado buena parte de su campaña aérea en destruir lanzadores, instalaciones de producción y arsenales iraníes, con el objetivo declarado de impedir que Teherán adquiera capacidad nuclear militar.
Otro punto clave del plan se centra en la reapertura del estrecho de Ormuz, bloqueado de facto por Irán desde el inicio del conflicto. Esta vía marítima es esencial para el comercio global de petróleo y gas, y su interrupción ha disparado los precios energéticos. Washington busca garantías de libre navegación como condición indispensable para cualquier acuerdo.
El documento también contempla un posible marco de negociación indirecta, con Pakistán como mediador principal. El jefe del ejército paquistaní, Syed Asim Munir, ha emergido como figura clave en los contactos entre ambas partes, con el respaldo de otros actores regionales como Egipto y Turquía. La oferta incluye la posibilidad de celebrar conversaciones formales en territorio pakistaní.
A cambio de aceptar este plan, Estados Unidos plantea retirar sanciones vinculadas al programa nuclear iraní, lo que permitiría al régimen volver a exportar petróleo con más normalidad y recuperar acceso al sistema financiero internacional. Esto implicaría ingresos mucho mayores por petróleo y gas, algo crítico porque las sanciones han aislado su economía durante años.
Pese a estos esfuerzos diplomáticos, las operaciones militares continúan. La Casa Blanca ha dejado claro que la campaña -denominada Operación Furia Épica- seguirá en marcha mientras no se alcancen los objetivos estratégicos. Por su parte, el gobierno de Benjamin Netanyahu no ha confirmado si respalda plenamente la iniciativa, lo que añade incertidumbre sobre la viabilidad del plan.