
Celebrities
Victoria Federica convierte la chaqueta de punto más clásica en el nuevo objeto de deseo: firma emergente, vaqueros de tiro bajo y bolso de Chanel
La hija de la infanta Elena apuesta por una firma que acaba de nacer en 2025 y confirma que el lujo silencioso también se escribe con nuevas marcas

La agenda de Victoria Federica no se detiene, pero entre desfile y desfile siempre deja pistas claras de hacia dónde se dirige su estilo. Esta vez no ha sido en una alfombra roja ni en un front row, sino en uno de esos looks aparentemente sencillos que, en realidad, construyen tendencia.
Porque sí, lo que a primera vista podría parecer un conjunto básico —chaqueta de punto, vaqueros y zapatillas— es en realidad una declaración de intenciones. Y también una pista clara: las firmas emergentes empiezan a ganar terreno en los armarios más observados.
En esta ocasión, la protagonista absoluta del estilismo es una chaqueta de punto en tono crudo firmada por La Foresta, una marca nacida en 2025 que bebe directamente de la estética alpina, la artesanía europea y el concepto de “slow fashion”.
La chaqueta que resume la nueva elegancia: artesanal, atemporal y con alma europea
Lejos de las prendas efímeras, esta chaqueta destaca por su textura, su estructura ligeramente rígida y sus botones con acabado joya, que elevan una pieza aparentemente sencilla a una categoría mucho más sofisticada.

La firma La Foresta, fundada por Cleo Oettingen-Spielberg y Farina Maria Pavel, se inspira en la tradición textil alpina reinterpretada desde una mirada contemporánea. El resultado son prendas pensadas para durar, alejadas del consumo rápido y con un enfoque claro hacia la calidad y la artesanía.
Victoria Federica no solo la lleva: la posiciona. Y eso cambia absolutamente todo.
Vuelven los vaqueros de tiro bajo (y ella lo confirma)
Si había dudas sobre el regreso del tiro bajo, este look las disipa por completo. La royal apuesta por unos vaqueros en tono beige, de corte relajado y cintura baja, que recuerdan directamente a la estética de los años 2000.
Lejos de resultar excesivo, el conjunto funciona gracias al equilibrio: la sobriedad de la chaqueta contrasta con el aire desenfadado del denim, creando un look que mezcla nostalgia y actualidad con naturalidad.
El cinturón, en tono neutro, refuerza esa estética casual cuidada al milímetro.
El toque de lujo que nunca falla: su bolso de Chanel
Como broche final, Victoria Federica recurre a un clásico infalible: un bolso negro acolchado de Chanel con cadena dorada, el modelo 25.
Es precisamente este tipo de accesorio el que eleva todo el estilismo. Porque no se trata solo de lo que se lleva, sino de cómo se combina. Y aquí, el equilibrio entre lo nuevo (firma emergente) y lo icónico (lujo consolidado) es la clave.
Las zapatillas, discretas, terminan de construir ese aire effortless que define cada vez más sus apariciones fuera del foco más institucional.
Un look que marca el camino: menos tendencia evidente, más identidad
Este estilismo confirma algo que ya venía apuntando: el estilo de Victoria Federica ha evolucionado hacia una versión más madura, más pensada y menos dependiente de tendencias inmediatas.
Apuesta por marcas con discurso, por prendas con recorrido y por combinaciones que funcionan más allá de una temporada. Y eso, en un momento en el que la moda vive entre la inmediatez y la saturación, es precisamente lo que marca la diferencia. Porque el verdadero lujo ya no está solo en el logo, sino en saber elegir.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


