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Sorteo
Ni premios ni nervios: la polémica entre el "papa", el "obispo" y "El Quijote" acapara el Sorteo de la Lotería de Navidad 2025
Los abucheos en la sala no cesan cada vez que se levantan el "papa" y el "obispo", dos rostros que no faltan al sorteo año tras año

El Teatro Real está a rebosar, quizá en el año en que más personas han acudido a ver en directo el Sorteo Extraordinario de Navidad. Las butacas están muy cotizadas y el ambiente de nerviosismo se percibe desde el primer momento. Nada más comenzar a cantar los números los niños de San Ildefonso, se escuchan abucheos en el auditorio. Nadie comprende qué está pasando.
En un primer momento, un grupo de activistas irrumpe con gritos a favor de Palestina y es expulsado de la sala. Sin embargo, los abucheos continúan cada vez que se levantan de sus asientos el mítico «papa» y el «obispo», dos asistentes habituales que no faltan ningún año al sorteo.
Jesús, conocido como el «papa», explica que este año cumple 19 ediciones asistiendo al Sorteo. Acude acompañado de su madre —la primera en entrar al teatro— y de su hijo. Llegaron a las inmediaciones del Real el pasado 13 de diciembre para hacer cola y, según cuenta, fue allí donde surgió el conflicto que ahora se hace palpable en el patio de butacas.
Al parecer, según relata Jesús, el hombre que cada año se disfraza de Don Quijote les está «boicoteando» porque «no entiende las normas de espera para entrar al Sorteo». Según la versión de «El Quijote», el «papa» habría colado a varias personas. Jesús lo niega y asegura que, como todos los años, se organizan por turnos para no perder el sitio y poder entrar los primeros.
La polémica está servida y los abucheos continúan durante todo el sorteo cada vez que el «papa» o el «obispo» se levantan para atender a los medios de comunicación. «No voy a entrar en polémicas, pero esto no se hace. Es un día muy feliz para todos como para estar con estas cosas», lamenta.
Jesús cuenta, además, que la víspera tuvo la oportunidad de hablar con la madre de uno de los niños de San Ildefonso, Ángel. «Le dije que este año iba a cantar un premio, y lo ha hecho, el segundo», explica entre lágrimas, provocadas tanto por la emoción como por verse, muy a su pesar, en el centro de unos abucheos que siguen resonando en el patio de butacas.
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