Psiquiatría
“La tecnología debe servir para humanizar la consulta médica”
Tras ser galardonado como Psiquiatra del Año 2025, Eduardo Vera Barrios analiza los retos de la salud mental, la integración de la tecnología en consulta y sus nuevos proyectos de innovación clínica.
Recientemente ha sido distinguido por este diario como el Psiquiatra del Año 2025. ¿Cómo ha asimilado este reconocimiento a su trayectoria?
Lo recibí inicialmente con un estado de shock e incredulidad. Para no quedarme atrapado en el ego, decidí dedicárselo a mi abuela Pilar, que falleció recientemente, y a todos los profesionales que trabajan con el sufrimiento ajeno, como educadores, médicos y terapeutas. Una amiga me dio una frase que me ha ayudado mucho en el duelo: “Estaba orgullosa de ti, así que se fue contenta”. Más allá del honor, prefiero medirme por el afecto de las personas a las que acompaño.
¿Qué papel juega el ego en una profesión tan expuesta como la psiquiatría, especialmente cuando llega el éxito?
Creo que el ego es más necesario para manejar el fracaso que el éxito. Es una armadura construida con el juicio positivo de los demás para protegernos del juicio negativo. Sin embargo, yo prefiero la autoestima y la humildad. Si creo que todo lo hago bien, no podré mejorar ni aceptar críticas. Por otro lado, ir con el “alma desnuda” te hace vulnerable ante personas malintencionadas. Con el tiempo, he pasado de una visión ingenua a una más equilibrada, buscando la virtud en el término medio, donde la razón acompaña a la emoción.
El proceso de selección para este premio incluyó el uso de Inteligencia Artificial. ¿Qué opinión le merece este método tecnológico?
Fue una anécdota curiosa. Al principio pensé que era una estafa porque habían suplantado mi identidad en redes poco antes. Me alegró saber que el comité de “A tu Salud” utilizó una IA para analizar variables objetivas como la innovación, el impacto mediático, las acciones sociales, la prevención del suicidio y la satisfacción de los pacientes. Me reconforta que se premie el trabajo hecho sin esperar nada a cambio. Mis padres me inculcaron que ayudar es un fin en sí mismo.
Usted se define como una “persona sintiente” antes que como facultativo. ¿Cómo influye esta visión humanista en su práctica clínica?
No me gustan las etiquetas porque a veces limitan o sirven para juzgar. Soy médico y psiquiatra, pero también artista, músico, familiar y amigo. Todas esas facetas completan mi autorreferencia. En la clínica, esto se traduce en intentar que el paciente no sienta barreras. Por ejemplo, estoy trabajando en el diseño de prompts para una IA que estructure la historia clínica automáticamente durante la conversación. El objetivo es que el paciente no sienta el tecleo y la pantalla como un muro, humanizando así la consulta y optimizando el tiempo.
Tiene en marcha un ambicioso proyecto en el sur de Tenerife denominado “Care about-U”. ¿En qué consiste exactamente?
Es un proyecto de Salud y Bienestar en Alpha Salud, en Costa Adeje, orientado a aportar valor al turismo canario. Queremos promover un modelo que reduzca la masificación y el impacto ecológico, aumentando la calidad del servicio. Además, tiene una vertiente social importante: ofreceremos talleres preventivos de riesgos psicosociales, higiene postural, meditación y manejo del estrés para los trabajadores del sector turístico. Queremos cuidar a quien nos visita, pero también enseñar a cuidarse a quienes sostienen esta industria.
Su actividad académica e investigadora tampoco se detiene. ¿Cuáles son sus líneas de estudio actuales?
Actualmente soy doctorando en la Universidad de La Laguna. Junto al profesor Antonio Rodríguez y la neurocientífica Vanesa Pytel, investigamos la combinación de Estimulación Magnética Transcraneal con Realidad Virtual y entornos inmersivos. Además, ejerceré como validador internacional de protocolos para un nuevo dispositivo de neuromodulación. Mi interés siempre ha estado en la innovación y en el desarrollo de unidades para trastornos resistentes a tratamientos convencionales.
El doctor Vera Barrios compagina su labor clínica con la investigación académica en neuromodulación y el diseño de herramientas de IA para desburocratizar la relación médico-paciente
Sorprende ver su implicación en proyectos artísticos de calado social, como el cortometraje contra el acoso. ¿Qué nos puede adelantar?
Estoy trabajando en un cortometraje animado para una campaña nacional contra el acoso laboral y escolar. Cuento con la colaboración de María Pulido, ganadora del Goya, y el actor Aarón Gómez. También colaboraremos con el Cabildo de Lanzarote en el festival “Arrecife en Vivo”, dedicando una jornada a la salud mental con artistas como Sara Socas y María José Llergo. Por otro lado, sigo con la música en mis grupos ‘Alea Jacta’ y ‘Our Days in Oblivion’, y preparo la publicación de mi libro “Lo que laMentea me enseñó”, para cuya búsqueda de sello editorial cuento con la gestión de la representante de artistas, Olga de Palma.
Con una agenda tan prolífica, ¿cómo gestiona un profesional de la salud mental su propio equilibrio emocional?
Los profesionales del cuidado asumimos riesgos emocionales; somos como bomberos que aceptan que pueden quemarse. Para cuidarme, medito, hago deporte, escribo música y mantengo una red de apoyo sólida. Practico la desconexión digital y, a veces, necesito aislamiento voluntario para realizar una “descompresión mental”. Es una responsabilidad hacia mis pacientes estar bien yo mismo.
Para finalizar, ¿cuál es el siguiente paso en la expansión de su modelo de atención?
Necesito ampliar el equipo. Aprovecho para invitar a cualquier psiquiatra de perfil humanista, comprometido con la excelencia y que use la empatía como herramienta terapéutica, a sumarse a este proyecto. Seguiremos trabajando en la prevención del suicidio, las adicciones y la soledad no deseada, manteniendo siempre el compromiso social que define nuestra vocación.