Las Torres de Colón pierden su enchufe: comienza a cumplirse el sueño de Lamela

Al margen de ceder su corona, ganará cuatro pisos y transformará el color de su fachada. El cobrizo dará paso a un azul acristalado. En 2022 estará terminada la obra

07-11-2020. Jesus G. Feria. Edificio Colon en obras.Jesus G. FeriaLa Razon

Cuando la nueva normalidad acabe y podamos volver a la vieja rutina que tanto extrañamos, no estaría de más que las empresas concedieran una semana de vacaciones a los vecinos de Madrid para visitar los lugares que están cambiando en estos meses. Las circunstancias que vivimos, el incremento del teletrabajo y la intermitencia de los confinamientos, los cierres perimetrales y los toques de queda han provocado que muchas obras de reforma pisen el acelerador desde marzo. Que se lo digan a los vecinos del Santiago Bernabéu. Decenas de grúas se concentran en la manzana del Real Madrid para tratar de brindar a los aficionados blancos el estadio prometido antes de la fecha inicialmente fijada en el calendario. Podremos conocer el nuevo complejo abierto en Canalejas. Es probable que las obras de la Plaza de España también se encuentren muy avanzadas el día que digamos adiós al virus.

Otros de estos proyectos ya estaban previstos y cumplirán con sus fechas. Uno de ellos es el que concierne a la reforma de las Torres de Colón. Uno de los iconos más reconocibles del «skyline» madrileño. Con tantos adeptos como enemigos. Estas torres perderán su enchufe. Y lo harán pronto de manera que los nostálgicos que quieran tener una última imagen de este peculiar remate arquitectónico tienen en el festivo de este lunes una de las últimas oportunidades para hacerse la fotografía de rigor. El descubridor de América, desde la acera de enfrente, dejará de otear a su vecino. La transformación será notable. Al margen de ceder su corona, ganará cuatro pisos y transformará el color de su fachada. El cobrizo dará paso a un azul acristalado. En 2022 estará terminada la obra. Y entonces, se cumplirá por fin la visión que tuvo de este edificio el padre de la criatura, el arquitecto Antonio Lamela. A él nunca le gustó el enchufe. Lo instaló a regañadientes, obligado por la normativa urbanística de la ciudad. Lamela no podrá verlo acabado. Sí lo harán los defensores del enchufe. Lo reivindican como un símbolo de la arquitectura del siglo XX.

Edificio Colón en obras.Jesus G. FeriaLa Razón