Salud
Autoridades instan a los madrileños a no hacer deporte en la calle y salir con mascarilla FPP2
Aunque se trata de un fenómeno temporal, mientras dure, la prudencia es clave
Ayer y hoy, muchos coches han amanecido cubiertos por una fina capa de polvo naranja. El aire se nota más denso de lo habitual y el cielo ha perdido el color azul para adquirir un tono blanquecino o anaranjado. Aunque podría parecer un episodio grave de contaminación, no es eso:se trata de una intrusión de polvo sahariano.
La llegada de esta masa de aire africano ha elevado las concentraciones de partículas en suspensión en varias zonas del país, lo que ha llevado a las autoridades a recomendar ciertas actividades al aire libre, especialmente entre personas vulnerables.
Recomendación sanitaria: mejor no hacer ejercicio en la calle
En la Comunidad de Madrid, las autoridades sanitarias han pedido extremar la precaución. Las personas con enfermedades respiratorias, como asma o hiperreactividad bronquial, deberían usar mascarilla FFP2 si salen a la calle y tener su medicación a mano.
Además, se aconseja al conjunto de la población evitar el ejercicio físico al aire libre. Durante la práctica deportiva aumenta la frecuencia respiratoria y, con ella, la cantidad de partículas que se inhalan, lo que puede irritar las vías respiratorias y agravar patologías previas.
Ante cualquier dificultad respiratoria relevante, se recomienda acudir a los servicios sanitarios.
¿Qué está ocurriendo exactamente?
La intrusión ha sido advertida por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que ya alertó de la llegada de polvo en suspensión procedente del norte de África. Además, si se producen lluvias, podrían ser en forma de barro, ya que las gotas arrastran las partículas minerales presentes en la atmósfera.
En algunas zonas del centro peninsular se prevén concentraciones elevadas de partículas PM10, muy por encima de los niveles habituales, lo que repercute directamente en la calidad del aire.
¿Cómo se forma la calima?
Aunque muchas veces los cambios meteorológicos llegan desde el norte o el Atlántico, España tiene al sur un vecino imponente: el desierto del Sáhara. Cuando fuertes vientos levantan arena y polvo en el norte de África, esas partículas pueden ser transportadas por corrientes de aire en capas medias y altas de la atmósfera hasta la Península Ibérica.
En ocasiones, como en este episodio, el polvo no se queda en altura, sino que desciende hasta niveles cercanos a la superficie, reduciendo la visibilidad y empeorando la calidad del aire.
El resultado es un cielo turbio, puestas de sol intensamente rojizas y esa característica película de polvo anaranjado que lo cubre todo.
Recomendaciones básicas
Ante estos episodios, los expertos aconsejan:
- Evitar actividades físicas intensas en exteriores.
- Reducir el tiempo de exposición al aire libre.
- Utilizar mascarilla si se pertenece a un grupo vulnerable.
- Mantener ventanas cerradas en momentos de mayor concentración.
La intrusión de polvo sahariano suele ser un fenómeno temporal, pero mientras dure, la prudencia es clave. Si el cielo está naranja y el aire pesa más de lo habitual, hoy no es el mejor día para salir a correr.