Conflicto laboral
Los médicos de Madrid vuelven a la huelga contra Mónica García y el trágala de su Estatuto "sanitario"
Los facultativos reclaman un Estatuto propio para negociar y acabar con jornadas de hasta 96 horas a la semana, o sus guardias de 24 horas, algo que no realiza ningún otro colectivo en el Sistema Nacional de Salud
Los médicos de la Comunidad de Madrid -como los del resto de España- afrontan del 16 al 20 de marzo otra semana de huelga estatal para protestar contra la reforma del estatuto marco -acordado por Mónica García con los sindicatos de clase y el de enfermería, sin la firma de los sindicatos médicos-, con el objetivo dejar de tener una jornada "abusiva", reivindicar una clasificación profesional "justa" basada en la responsabilidad y exigir la creación de unas mesas de negociación específicas.
En una entrevista con la Agencia Efe, la secretaria general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), Ángela Hernández, asegura que el sector rechaza la acusación del Ministerio de Sanidad sobre la ruptura "del principio de la buena fe" e insta al departamento de Mónica García a dialogar y reunirse con los representantes de los médicos.
"Si llegamos a algo tan doloroso como una huelga es porque no podemos permanecer impasibles ante el deterioro progresivo de la calidad del Sistema Nacional de Salud", afirma Ángela Hernández para justificar estas movilizaciones que buscan proteger a unos facultativos sometidos a un horario que les "condena a la semiesclavitud".
Actualmente, los médicos pueden realizar hasta 48 horas semanales en un cómputo de seis meses, lo que significa que por necesidades del servicio pueden trabajar hasta 96 horas en una sola semana.
Hernández detalla que la propuesta del Ministerio de Sanidad consiste en pasar a 45 horas semanales en un periodo de cuatro meses, "una leve mejora" que mantiene las condiciones "abusivas" porque permite imponer a los médicos turnos de hasta 75 horas de trabajo a la semana en los centros hospitalarios.
"Esto nos parece muy injusto respecto al resto de categorías que tienen una jornada de 37,5 horas en Madrid y en otras dos comunidades, así como en las dos ciudades autónomas y de 35 horas semanales en el resto de las comunidades. No entendemos por qué para los médicos tiene que ser una jornada diferente", subraya.
Otro punto crítico del conflicto es la nueva clasificación profesional que propone el Gobierno con un modelo basado exclusivamente en los años de formación que mezcla distintas categorías, una medida que los médicos ven peligrosa porque allana el terreno para sustituir unas categorías por otras con menor nivel competencial como ya se hizo en el National Health System del Reino Unido.
"Estamos muy de acuerdo en que todas las categorías mejoren sus condiciones en lo que las puedan mejorar. Todos somos dignos, todos somos necesarios, pero creemos que las competencias de las categorías profesionales existen para algo y que las competencias médicas son tan dignas de defender como las competencias de cualquier otra profesión", señala Hernández.
El comité de huelga solicita a los diferentes gobiernos autonómicos la valentía necesaria para dar un paso hacia adelante con el propósito de atraer y fidelizar a médicos para evitar la pérdida de facultativos que sufren los centros de gestión directa de la sanidad pública.
"Como no ha habido ninguna reunión formal entre el Ministerio de Sanidad y el comité de huelga, no hay ningún motivo para modificar el calendario de movilizaciones que acordamos", advierte Ángela Hernández, quien confirma que los paros continúan vigentes mientras el Ministerio de Sanidad no convoque a los representantes con capacidad legal para desconvocar la protesta médica nacional.
Sus reivindicaciones están recogidas en un documento de ochenta páginas que abarca desde mejoras en la compatibilidad laboral hasta facilidades para una jubilación anticipada en mejores condiciones que premie el desgaste de unos trabajadores esenciales para garantizar una sanidad pública de calidad.