Motor

Cómo eliminar la carbonilla acumulada en el motor de tu vehículo de forma eficaz

La carbonilla puede afectar el rendimiento, el consumo y las emisiones del vehículo

Mecánico en su taller revisando un vehículo
Mecánico en su taller revisando un vehículoLa Razónfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@446f6d8f

Con el paso del tiempo, los residuos de la combustión se acumulan en los componentes del motor, lo que puede afectar su rendimiento a largo plazo, incrementando el consumo y la contaminación emitida por el tubo de escape y potencialmente causando averías. La carbonilla, que se adhiere a las superficies de los canales internos del motor, es una de las impurezas más perjudiciales y difíciles de eliminar o quemar.

Causas potenciales y síntomas asociados

Además del tiempo, también hay otros factores que aumentan la producción y acumulación de carbonilla en nuestro vehículo. Una de las principales causas que originan la aparición de hollín o carbonilla es la conducción que practicamos a diario con nuestro coche. Sobre todo, en los coches diésel, una conducción demasiado “tranquila", es decir, a bajas revoluciones, puede aumentar drásticamente la acumulación de carbonilla.

Imagen de archivo del tubo de escape de un coche
Imagen de archivo del tubo de escape de un cocheFabrizio BenschREUTERS

También podría existir un problema mecánico que promueva la producción excesiva de hollín, lo que desequilibra la mezcla de aire y combustible en el proceso de combustión. Las posibles causas mecánicas de este problema incluyen fallos o suciedad excesiva en el filtro de aire, en la válvula EGR, en el caudalímetro (que mide la cantidad de aire que entra al motor), en los inyectores o en la bomba de combustible. Cualquiera de estos problemas puede resultar en un exceso de carbonilla en la mecánica de tu coche.

La carbonilla en tu coche puede manifestarse a través de síntomas específicos. Podrías notar una disminución en la potencia y aceleración del vehículo. Esto sucede porque los residuos, similares al colesterol en el cuerpo humano, se acumulan sin quemar en la cámara de combustión y otras partes del motor, obstruyendo los conductos. Otro indicador de la acumulación de carbonilla puede ser un aumento inexplicable en el consumo de combustible. También, si observas que sale un humo negro constante del tubo de escape al acelerar, es probable que tu coche tenga carbonilla acumulada.

Cómo librarse del hollín

La manera más eficaz y segura de eliminar la carbonilla de tu vehículo es llevarlo a un taller especializado para realizar una descarbonización del motor. Este proceso se lleva a cabo con una máquina especial y un gas oxihidrógeno, que permite limpiar la cámara de combustión y otras piezas involucradas en el proceso de combustión. El costo de este servicio puede variar entre 50 y 100 euros, dependiendo del taller y del tipo de motor de tu vehículo.

Ahora bien, un mantenimiento regular y adecuado del vehículo, que incluya la revisión y el cambio oportuno del aceite y de los filtros, es siempre nuestro mejor aliado contra la acumulación de residuos como la carbonilla, que afectan negativamente a las emisiones de gases y al rendimiento del motor.

Es necesario, en primer lugar, cambiar regularmente el aceite del motor, que es esencial para la lubricación y el cuidado de los componentes internos del motor. Cada día que pasa sin que cambiemos el aceite, hace que se acumulen más impurezas que -con el tiempo- podrían causar daño al motor. En segundo lugar, es necesario cambiar los filtros de vez en cuando. Unos filtros obstruidos o viejos no solo pueden afectar el rendimiento del vehículo y a sus emisiones contaminantes, sino que también pueden aumentar la cantidad de impurezas y residuos que entran al motor.

Con el tiempo, el aceite de motor pierde sus propiedades y su viscosidad. Lo que se traduce -a su vez- en un consumo de combustible superior
Con el tiempo, el aceite de motor pierde sus propiedades y su viscosidad. Lo que se traduce -a su vez- en un consumo de combustible superiorDaniel AndraskiPexels

Además de esto, también es aconsejable que, de vez en cuando, revolucionemos un poco el motor. Cuando utilizamos marchas más cortas de lo normal para ir a la misma velocidad, aumentamos la cantidad de combustible que se inyecta a los cilindros; lo que ayuda a que el sistema tome más temperatura y se genere un mayor flujo de gases. Esto limpiará los filtros y conductos, además de eliminar los residuos y la carbonilla.

Por último, también debemos recordar que se comercializan aditivos para combustible que están específicamente formulados para limpiar los inyectores, mejorar el rendimiento del motor y reducir los gases de escape. Cada uno de los fabricantes explica con más o menos detalle cómo debe usarse su producto, pero lo normal es vaciar el bote en el depósito y circular durante unos 80 kilómetros. Lo ideal es que el tanque esté a un cuarto de su capacidad. De esta forma el producto podrá llegar al filtro de partículas y al catalizador en forma de gas.