
Prueba
Monster, la nueva Ducati que juega “todo al rojo”
En su quinta generación, esta Ducati se consolida como el icono de las motos Sport-Naked, coincidiendo con el centenario de la marca

El nuevo modelo Monster de Ducati es un conjunto totalmente renovado. Se ha partido de cero, pero conservando ese estilo propio que en 1992 impactó en el mundo de las dos ruedas. Su carrocería es minimalista y en ella destacan su depósito de combustible, su nuevo frontal, los silenciadores laterales y poco más; detalles que pueden parecer simples, pero que conforman el nuevo futuro para este modelo.

Su chasis monocasco, en el que el motor de dos cilindros forma parte de él, le confiere, por su estrechez y posición del piloto, una extraordinaria ligereza y dinamismo, tanto en marcha como en parado, lo cual la convierte en una moto apta para cualquier tipo de uso combinado, sea en carretera como en ciudad.
Dispone, en su parte motriz, del más que efectivo motor V2 a 90º de 890 c.c. que encontramos en otros modelos de esta marca, como en la Multistrada, por ejemplo. Un motor que rinde 111 caballos de potencia, refrigerado por agua y que, por su ligereza, hace que todo el conjunto pese solo 175 kilos. La nueva Monster dispone además de acelerador electrónico, tres niveles de ABS en curva, sistema “anti-wheelie”, cuatro modos de conducción: Sport, Road, Urban y Wet, además de cuatro niveles de potencia: alta, media, ciudad y baja. Combinando los modos de conducción con los niveles de potencia, la nueva Monster, a nuestro antojo, se convierte en… “un lobo con piel de cordero”.

Además, también dispone de Quick-Shifter, sistema de embrague automático que permite subir y bajar marchas al más puro estilo racing. Dinámicamente, gracias a su peculiar chasis, esta Monster ofrece una posición cómoda, aunque adelantada, lo que permite apoyarse en curva en su horquilla delantera con absoluta facilidad, también gracias a que su estrechez y reducido tamaño permiten conducir con las piernas, que se adaptan perfectamente al icónico depósito de 14 litros de capacidad. La altura al suelo es de 835 mm, aunque hay opciones para rebajar esta altura si el piloto lo deseara por su estatura. Frente al piloto encontramos una pantalla TFT en la que se nos informa al detalle de todos los elementos que hemos seleccionado.
Los itinerarios con curvas son el hábitat natural de esta moto. Su motor es ágil y responde al acelerador sin titubeos y permite experimentar una aceleración inmediata; es, en cierta medida, lo más parecido a una Superbike. Su conducción, siempre y cuando así se desee, es agresiva gracias a la respuesta de su motor, permitiendo entrelazar curvas con total seguridad, manteniendo un ritmo alto y, a su vez, seguro, ya que las reacciones del chasis, como las de las suspensiones, no ofrecen ningún tipo de flaqueza por apurado que se vaya sobre ella. La frenada es más que suficiente y el tacto tanto de los discos del eje delantero como del trasero aportan una gran seguridad, incluso si deseamos apurar al máximo. En recorridos urbanos, su poca envergadura hace que sea una motocicleta fácil de conducir.
En suma, se trata de mantener inalterables los aspectos que convierten a esta moto en un icono entre las Sport-Naked, como ya lo fue en 1992, año en que se presentó la primera de esta saga Ducati. Disponible ya en los concesionarios Ducati, la nueva Monster tiene un precio de 13.100 euros.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


