Sin Perdón
Venezuela y el derecho internacional
«Trump ha actuado en base a sus intereses y a los de Estados Unidos»
La polémica desatada por la intervención estadounidense en Venezuela para detener a un delincuente perseguido por la Justicia es muy interesante. Una parte muy importante de los países del mundo son regímenes autoritarios de distinto signo que no respetan los derechos humanos y las libertades públicas. Por supuesto, forman parte de la ONU que, tras el fracaso de la Sociedad de Naciones, es una ficción que todos aceptamos, porque es la menos mala de las soluciones. Su ausencia haría que el mundo fuera mucho peor e incierto. Otra cosa es que se pretenda idealizar, aunque es, desde luego, un inmenso chollo para todos aquellos que viven muy bien gracias a los sueldos que reciben. El mejor consejo que los padres pueden dar a sus hijos es que se busquen algún chollo como pseudo funcionarios en los organismos internacionales. Hay que aclarar que no se accede por una oposición dura como la que configura la provisión de puestos fijos en la Administración española. Los sueldos son fabulosos, así como los privilegios y el prestigio que llevan aparejados. Algunos de los que se sientan en esos organismos representan a países que son dictaduras.
Trump ha actuado en base a sus intereses y a los de Estados Unidos, aunque también se ha desatado la polémica sobre si la DEA podía o no detener a un jefe de Estado, aunque muchos países no reconocieron las elecciones que le permitieron renovar su mandato. Es algo irrelevante, porque, al igual que en otros muchos países, eso no impidió que controlara la República de Venezuela y su representante se sentara en la ONU. La política internacional, salvo para los ingenuos ciudadanos como nosotros, no se basa en principios, ética o moral, sino en los intereses estatales o multilaterales. En esa hipocresía infinita, muchos defienden que Maduro sea liberado y regrese a Venezuela. No comparto las formas de Trump y la imagen que ofrece de que la operación busca un beneficio económico para Estados Unidos, aunque es algo habitual, desgraciadamente, en las relaciones bilaterales o multilaterales. Todos los países europeos que forman parte de la coalición tienen previsto participar y ganar mucho dinero en la reconstrucción de Ucrania. La apelación al derecho internacional se utiliza como un comodín en función de los intereses estatales o políticos.
Francisco Marhuenda.De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)
