
Naturaleza
El espectacular túnel natural de Gipuzkoa que ha enamorado a National Geographic
Se trata del túnel de San Adrián, un paso natural situado en la sierra de Aizkorri-Aratz que durante siglos conectó Gipuzkoa con la Llanada Alavesa y que hoy forma parte de una de las rutas históricas del Camino de Santiago

Uno de los enclaves más singulares de Gipuzkoa ha llamado la atención de la prestigiosa revista National Geographic. La publicación ha puesto el foco en el túnel de San Adrián, una cavidad natural situada en el corazón del parque natural de Aizkorri-Aratz, uno de los espacios naturales más emblemáticos del País Vasco.
El túnel es una cueva natural de unos 55 metros de longitud que atraviesa la montaña y crea un corredor entre Gipuzkoa y Álava. Según describe la revista, el lugar “agujerea la cresta de los Montes Vascos como si la montaña fuera de mantequilla, abriendo un corredor imposible entre ambos territorios”.
Este enclave se encuentra en la sierra de Aizkorri-Aratz, un espacio natural protegido que la publicación define como “el techo de Euskadi”, una muralla de roca caliza que separa la Gipuzkoa húmeda y verde de la Llanada Alavesa.
Un paso histórico entre Gipuzkoa y la meseta
Más allá de su valor paisajístico, el túnel de San Adrián tiene también una gran importancia histórica. Durante siglos fue una vía de comunicación clave para cruzar la cordillera y conectar la costa cantábrica con el interior de la península.
El paso se utilizaba ya en la Edad Media, cuando comerciantes, viajeros y peregrinos lo atravesaban para transportar mercancías entre Castilla y el norte de Europa. Con el tiempo se convirtió en una alternativa más segura a otras rutas de montaña más expuestas.
Actualmente, el enclave forma parte del Camino Vasco del Interior, una de las rutas del Camino de Santiago que conecta la costa cantábrica con el Camino Francés. Este itinerario fue reconocido en 2015 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, lo que refuerza el valor cultural e histórico de este paso natural.
Según destaca National Geographic, el túnel de San Adrián fue durante siglos mucho más que una simple curiosidad geológica. La revista lo describe como una infraestructura natural que actuó como frontera, punto de comercio y refugio para los viajeros.
Hoy en día, el lugar se ha convertido en uno de los destinos más populares para senderistas y amantes de la naturaleza. Las rutas que conducen hasta el túnel atraviesan bosques, praderas y paisajes de montaña que reflejan el carácter natural de esta zona de Gipuzkoa.
Uno de los puntos de partida más habituales para visitar el enclave es Zegama, un municipio situado a los pies del parque natural de Aizkorri-Aratz. Desde allí parten varias rutas que permiten adentrarse en el macizo y llegar hasta este histórico paso entre montañas.
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