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Sanidad

Así es la hoja de ruta para una Sanidad más avanzada tecnológicamente

La tecnología sanitaria es un socio estratégico de los hospitales

De izquierda a derecha: Marcos Hernández Pereña, José Soto y Pablo Crespo Cedida

El valor añadido del sector de tecnología sanitaria ha propiciado su evolución de proveedor de equipamiento y productos sanitarios innovadores a “socio estratégico” de los hospitales. Para abordar los grandes retos que tiene por delante el Sistema Nacional de Salud, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin, junto a la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) ha reunido a las nuevas generaciones de directivos para trazar una ‘hoja de ruta’ que consolide organizaciones sanitarias más sostenibles, tecnológicamente avanzadas y centradas en el valor para el paciente.

De este espacio de diálogo promovido por Fenin y Sedisa, que contó también con representantes del Comité de Antiguos Alumnos de Sedisa (Alsedisa), se ha generado un documento de conclusiones que pone el foco en el futuro de la asistencia sanitaria, el marco regulatorio, la incorporación de innovación tecnológica a los centros y la relación entre los gestores y la industria, entre otros asuntos de reflexión. “El sector de Tecnología Sanitaria es un aliado de las gerencias y direcciones en la optimización de los recursos hospitalarios. Las soluciones innovadoras que desarrolla nuestra industria facilitan la mejor eficiencia organizativa y asistencial en estos centros, y contribuyen a resolver retos actuales como la implementación de la medicina personalizada, la falta de profesionales sanitarios y la sostenibilidad medioambiental”, indica Pablo Crespo, secretario general de Fenin.

Por su parte, José Soto, presidente de Sedisa, destaca que “los sistemas sanitarios se encuentran en un momento decisivo de transformación. La incorporación de la innovación tecnológica, el desarrollo de la inteligencia artificial, la digitalización de los procesos asistenciales o la aparición de nuevos modelos de atención obligan a repensar profundamente la forma en la que se organizan y gestionan nuestras organizaciones sanitarias. En este contexto, la figura de los directivos y las directivas de la salud adquiere un papel absolutamente estratégico, porque es quien debe garantizar que esa innovación llegue al sistema de forma eficiente, segura y orientada a generar valor real para los pacientes y para la sostenibilidad del propio sistema”.

Retos pendientes

Respecto a los desafíos que afrontan los jóvenes directivos de la Salud, Marcos Hernández Pereña, presidente de Alsedisa, apunta que “representan una generación que llega a la gestión con una mirada distinta, muy vinculada a la innovación, a la transformación digital y a la necesidad de introducir cambios estructurales en las organizaciones sanitarias. Son profesionales que entienden la gestión como una herramienta para mejorar los resultados en salud, optimizar los recursos y garantizar la sostenibilidad del sistema en un contexto cada vez más complejo”.

A este respecto, Hernández añade que el documento presentado “deja patente que los jóvenes gestores sanitarios están especialmente sensibilizados con esta visión. Son conscientes de que la transformación del sistema pasa por avanzar hacia modelos como la compra pública basada en valor, fortalecer la cultura de la innovación dentro de las organizaciones y promover equipos multidisciplinares que integren perfiles clínicos, tecnológicos, económicos y jurídicos en la toma de decisiones”.

Optimización de recursos

Los jóvenes directivos coinciden en que el modelo asistencial se encuentra en un punto de inflexión, en el que tener en cuenta los “cambios tecnológicos, demográficos y culturales” que ya impactan en el sistema. Para su transformación, se destaca la necesidad de reforzar la “planificación estratégica” mediante procesos participativos que involucren a todos los niveles de gestión y los profesionales sanitarios del centro. También se valora el concepto de “hospital líquido”, que trasciende los límites físicos del centro para acercar la atención al domicilio del paciente, y en el que juegan un papel clave innovaciones como la telemedicina o las tecnologías de monitorización remota.

Asimismo, en el mejor aprovechamiento de los recursos hospitalarios (económicos, humanos y asistenciales) se destaca la necesidad de promover una medicina personalizada y preventiva que anticipe la enfermedad y descargue la presión asistencial, con el apoyo de las soluciones innovadoras que desarrolla la industria.

Incorporar innovación basada en valor

La innovación tecnológica es identificada en este documento como un “motor imprescindible” del cambio. Los jóvenes directivos ponen de relieve la necesidad de extender la “cultura de la innovación” a todos los empleados del hospital (con profesionalización y formación) y trabajar en su incorporación ágil en los centros. En este objetivo, es clave la creación de departamentos específicos de Compra Pública de Innovación (CPI), que cuenten con equipos multidisciplinares formados por ingenieros, economistas, juristas y otros expertos.

La compra pública de tecnología sanitaria basada en valor se identifica como uno de los grandes desafíos del sistema sanitario. Los participantes coinciden en que, pese a que existe conciencia sobre su importancia, su aplicación práctica sigue siendo limitada. Para avanzar en modelos basados en valor y calidad, se propone una mayor colaboración con la industria y fortalecer la formación de los equipos de contratación, entre otras medidas.

Las reflexiones sobre la innovación también ponen el foco en el cada vez mayor empleo de tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial en Sanidad. En este sentido, la opinión es unánime: es fundamental garantizar una incorporación ética y segura de la IA en los procesos asistenciales, atendiendo al marco normativo; así como no desarrollar soluciones de IA en los centros (fabricación “in house”) cuando ya existen soluciones comerciales certificadas con marcado CE.

Profesionalización y relevo generacional

Los participantes en el documento Fenin-Sedisa constatan la necesidad de un recambio generacional en los puestos de dirección que, actualmente, sigue siendo testimonial. Para revertir esta situación, es necesario ofrecer proyectos atractivos que atraigan a las nuevas generaciones y no atiendan solo la retribución económica (salario emocional, calidad de vida, confianza, seguridad, etc.), así como una mayor oferta formativa en gestión que favorezca la profesionalización.

No obstante, se constata la madurez, la visión y el compromiso de las nuevas generaciones de directivos sanitarios, dispuestos a asumir con responsabilidad los desafíos actuales del sistema y de las organizaciones sanitarias a las que representan. Los jóvenes directivos valoran los beneficios de encuentros como el promovido por Fenin y Sedisa, como espacios que facilitan el intercambio de ideas y experiencias con otros agentes del ecosistema como la industria de Tecnología Sanitaria, y cuyo papel ha evolucionado de proveedor a “socio estratégico”, destacan.