Alimentación

Qué comer para mejorar la fertilidad y disminuir riesgos en el embarazo, según una experta

Una dieta antiinflamatoria basada en frutas, verduras, pescado y aceite de oliva puede favorecer la capacidad reproductiva y reducir complicaciones durante la gestación

"Una dieta mediterránea rica en frutas, verduras, pescado azul y aceite de oliva contribuye a una buena salud vascular"
Qué comer para mejorar la fertilidad y disminuir riesgos en el embarazo, según una expertaMÁS MADRIDMÁS MADRID

La alimentación puede desempeñar un papel decisivo en la fertilidad y en el desarrollo de un embarazo saludable.

Así lo sostiene Beatriz Santamaría Jaramillo, dietista-nutricionista e inmunóloga del Ruber Internacional Centro Médico Habana, quien señala que mejorar los hábitos alimentarios favorece la fertilidad de las parejas.

Los patrones alimentarios de mayor calidad, entre ellos la dieta mediterránea o las dietas antiinflamatorias, se asocian con una mayor probabilidad de concepción y con mejores tasas de embarazo clínico y nacimiento vivo. Estos beneficios se han detectado tanto en casos de concepción natural como en tratamientos de reproducción asistida.

Según explica la especialista, la dieta "no solo aporta nutrientes, sino que regula el sistema inmunitario y reduce la inflamación, dos procesos directamente implicados en la capacidad reproductiva".

También subraya que los efectos positivos de una alimentación saludable no se limitan a las mujeres. "Sabemos que las mujeres que siguen una alimentación saludable en la etapa preconcepcional presentan menos problemas de fertilidad, y este efecto se observa también en los hombres", señala.

Este tipo de alimentación se caracteriza por un alto consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado y aceite de oliva, mientras que limita la presencia de carnes rojas, grasas trans y productos ultraprocesados. En el extremo opuesto se encuentra la denominada dieta occidental, asociada a un mayor riesgo de infertilidad tanto en mujeres como en hombres.

La dieta como aliada frente a la inflamación

Uno de los factores que explican la relación entre nutrición y fertilidad es la inflamación crónica de bajo grado, un proceso que puede interferir en la ovulación, afectar a la calidad de los gametos y dificultar la implantación del embrión. En este sentido, Santamaría apunta que los patrones dietéticos considerados saludables ayudan a reducir esa inflamación sistémica.

Los beneficios también se extienden al embarazo. Según la nutricionista, mantener un patrón antiinflamatorio durante la gestación se relaciona con un menor riesgo de complicaciones como la preeclampsia, la diabetes gestacional o el parto pretérmino, trastornos que comparten una alteración de la respuesta inmunitaria.

Respecto al uso de suplementos, la especialista advierte que su utilización generalizada para mejorar la fertilidad no cuenta todavía con un respaldo científico sólido. "Algunos antioxidantes muestran resultados prometedores en perfiles muy concretos, pero la evidencia es limitada. La suplementación debe ser siempre individualizada y nunca sustituir a una alimentación saludable", concluye.