Entrevista
«La cirugía robótica ha revolucionado el abordaje del cáncer de pulmón»
Entrevista al doctor Dionisio Espinosa, jefe del Servicio de Cirugía Torácica del Hospital Puerta del Mar de Cádiz
Cuando al esfuerzo se le suman el entusiasmo y la pasión, el resultado no puede ser otro más que el éxito. El doctor Dionisio Espinosa sabe bien qué significa esa palabra tan grandilocuente, a pesar de que hace 14 años su corazonada fuera apenas una mera ilusión «en pañales». Fue por aquel entonces cuando impulsó, junto a Jennifer Illana Wolf, el Servicio de Cirugía Torácica del Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz, área del que ahora es máximo responsable.
Estamos hablando de una unidad relativamente joven, aunque en plena expansión. ¿Cómo ha sido este camino?
En estos 14 años este servicio ha experimentado un importante desarrollo asistencial, siendo fundamental en el abordaje de la oncología con más de 5.000 cirugías programadas centradas en el tratamiento del cáncer de pulmón. No hay que olvidar que se trata del tumor con más mortalidad actualmente si miramos los datos agregados de hombres y mujeres. Todo esto sería imposible sin el gran equipo que hay detrás.
La evolución de la unidad ha ido de la mano de la revolución tecnológica. ¿Cómo lo ha vivido?
El cambio ha sido muy sustancial, una verdadera revolución gracias a la innovación tecnológica. Al principio, la cirugía era mucho más agresiva desde el punto de vista quirúrgico, porque había que abrir el tórax, separando las costillas y haciendo grandes incisiones. Pero con el paso de los años la tendencia ha sido ir hacia una cirugía de mínima invasión, gracias a cámaras que cada vez tienen mayor definición y a herramientas que nos permiten operar a través de pequeñísimas incisiones.
El año 2022 supuso un hito en el abordaje que hacían del cáncer de pulmón. ¿Por qué?
Se produjo un salto cualitativo gracias a la puesta en marcha del programa de cirugía robótica a través del sistema quirúrgico Da Vinci, una plataforma capaz de realizar intervenciones muy complejas con una alta precisión y de forma mínimamente invasiva.
¿Qué ventajas aporta?
Nos permite ofrecer tratamientos más seguros, más precisos y con una recuperación más rápida, ya que se reduce notablemente el dolor que sufre el paciente después de la intervención, así como reducir los posibles riesgos de complicaciones. Todo ello permite que la persona pueda irse a su casa y hacer vida normal apenas 48 horas después de la intervención, muy lejos de los casi diez días que eran necesarios al principio.
¿Qué otras cuestiones están cambiando esta especialidad?
La cirugía torácica también ha cambiado por la llegada de la inmunoterapia. En concreto, antes los pacientes con cáncer de pulmón, además de con cirugía, se trataban desde Oncología de una manera muy generaliza, es decir, con recursos similares para la mayoría. Sin embargo, eso ha cambiado drásticamente. Hoy en día hacemos una medicina personalizada, es decir, se le da un tratamiento casi individualizado a cada paciente, en función de los marcadores tumorales que tenga y de las mutaciones concretas que presente ese tumor. De hecho, ahora se operan pacientes que hace unos años eran imposibles de abordar con cirugía. Todo ello ha mejorado considerablemente el pronóstico de los pacientes, pero también su calidad de vida, ya que ahora viven más tiempo y mejor.
En este escenario de plena revolución parece una obligación estar en constante crecimiento profesional. ¿Qué papel juega la formación continua?
La tecnología avanza de forma tan vertiginosa que es imprescindible intentar estar a la última para ofrecer lo mejor a nuestros pacientes. Esto resulta una obligación para los cirujanos en general, pero para los torácicos en particular, que nos hemos tenido que adaptar a otra nueva forma de operar gracias a la cirugía robótica.
Recientemente han acogido una formación en su centro. ¿Hay tiempo para la docencia?
Sí. A finales de febrero realizamos un curso de cirugía robótica avanzada que fue presencial y online, porque nuestro objetivo es llegar al máximo número de profesionales. Realizamos cirugías en «streaming» y se conectaron profesionales de todo el mundo. Esa es la manera que tenemos hoy en día de formar en cirugía robótica.
Su equipo también trabaja en investigación. ¿Qué tienen entre manos?
Estamos dedicando muchos esfuerzos a la prehabilitación del paciente antes de una cirugía y a demostrar que llegar bien preparados a la operación mejora los resultados enormemente. Esto pasa por preparar a esa persona a nivel físico, con una buena masa muscular; a nivel nutricional, analizando la anemia quirúrgica, y a nivel emocional. Son nuevas herramientas que cada vez cobran más importancia y queremos demostrarlo.
¿Qué le depara el futuro a la cirugía torácica?
La inteligencia artificial está revolucionando todo y esta especialidad no será menos, pues nos ayudará a elegir mejor a los pacientes que llegan al quirófano. Además, igual que ocurre con la conducción autónoma, también habrá robots capaces de actuar en solitario en el quirófano para ciertas tareas.
¿Qué retos pendientes quedan por resolver?
Entender que apostar por la innovación tecnológica no es un gasto, sino una inversión. Además, falta implantar de forma igualitaria esa tecnología en la mayor parte del país, así como el «screening» del cáncer de pulmón , que conllevará un diagnóstico precoz y una mejoría en la supervivencia.