Sanidad

Hasta el 69% de los catéteres puede fracasar sin una enfermería especializada

El Consejo General de Enfermería lanza un marco de actuación sobre el papel de enfermeras expertas en accesos vasculares para prevenir posibles infecciones en el hospital

Enfermera utilizando un catéter, dispositivo sanitario en forma de tubo que se introduce en el cuerpo humano
Enfermera utilizando un catéter, dispositivo en forma de tubo que se introduce en el cuerpoFreepik

Más del 90% de las personas que ingresan en un hospital necesitarán en algún momento una vía intravenosa. Es un gesto cotidiano en cualquier planta hospitalaria: colocar un catéter en una vena o arteria para administrar medicación, suero y nutrición o, incluso, para extraer muestras de sangre. Sin embargo, detrás de esa práctica aparentemente rutinaria se esconde un dato que preocupa a los profesionales: entre el 25% y hasta el 69% de los catéteres puede fracasar antes de completar el tratamiento.

Ese fallo no es un simple contratiempo. Puede implicar dolor, nuevos pinchazos, retrasos en la terapia e incluso complicaciones como infecciones o trombosis (el 1,9% de las infecciones adquiridas en los hospitales tiene que ver con dispositivos de acceso venoso).

Por eso, el Consejo General de Enfermería (CGE) ha puesto el foco en la necesidad de contar con enfermeras expertas en accesos vasculares, profesionales con formación avanzada capaces de seleccionar el dispositivo adecuado, insertarlo con seguridad y prevenir complicaciones que, en muchos casos, pueden evitarse con buenas prácticas y seguimiento especializado.

Y así, el Instituto Español de Investigación Enfermera del CGE ha elaborado, junto a la Sociedad Española de Infusión y Acceso Vascular (SEINAV), el ‘Marco de Actuación de la Enfermera en Cuidados Avanzados y Gestión Clínica en Terapias de Infusión y Acceso Vascular’.

El documento busca agrupar las actuaciones y los cuidados que siguen las enfermeras que trabajan en esta área es imprescindible para proporcionar una atención sanitaria segura, eficiente, técnicamente cualificada y adaptada a las necesidades de acceso vascular en los distintos niveles asistenciales.

“Este nuevo marco de actuación está dentro del trabajo que llevamos años realizando para ordenar la práctica profesional de las enfermeras en distintos ámbitos. En esta ocasión, el ejercicio de este rol requiere un desarrollo competencial altamente cualificado, dada la complejidad de los procesos implicados, el uso de tecnologías avanzadas, la especificidad de las técnicas aplicadas y las exigencias organizativas de los sistemas de salud actuales”, afirma Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.

La enfermera en este ámbito proporciona una atención centrada en la persona portador de un acceso vascular, desempeñando un papel clave en la continuidad de los cuidados. “Sus competencias abarcan la selección del dispositivo más adecuado, la inserción segura, el mantenimiento, la prevención de complicaciones y la evaluación de resultados clínicos”, enumera Elisabeth Lafuente, presidenta de la SEINAV.

“Todo ello guiado por estándares profesionales y en coordinación con el equipo de salud, con el objetivo de garantizar la seguridad clínica de las personas, sus familias y cuidadores, contribuye a una atención sanitaria de calidad a lo largo de todas las etapas de la vida”, añade.

Asimismo, Lafuente explica que las enfermeras que trabajan en este ámbito “participan e integran activamente equipos multi e interdisciplinares, respetando las competencias de cada profesional y promoviendo un enfoque colaborativo e integral del cuidado de la persona”.

Reducir las complicaciones

Para la institución que representa a las más de 353.000 enfermeras y enfermeros de España, es fundamental garantizar una atención de calidad a toda la población, con un enfoque preventivo que contribuya a reducir las complicaciones en los catéteres.

La enfermera en cuidados avanzados y gestión clínica en terapias de infusión y acceso vascular, actuando con autonomía profesional, ejerce una práctica clínica avanzada, con capacidad para tomar decisiones complejas e integrar la mejor evidencia científica disponible. Diseña y desarrolla planes de cuidados centrados en la persona, aplicando el método científico y empleando un lenguaje común con otros profesionales de la salud, con el objetivo de minimizar complicaciones relacionadas con los accesos vasculares y mejorar los resultados en salud”, subraya Lafuente.

Tal y como se expone en el documento, la labor de estas enfermeras puede desarrollarse en centros hospitalarios de primer, segundo o tercer nivel, así como en el ámbito ambulatorio y sociosanitario, en coordinación con la enfermera de Atención Primaria, garantizando la continuidad y coherencia de los cuidados.

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