
Salud
Los expertos alertan de los malos datos de la vacunación antigripal esta temporada
Las personas de más de 60 años o con enfermedades crónicas son las más vulnerables

Con las campañas de vacunación antigripal llegando a su fin en la mayoría de las comunidades autónomas, la temporada 2025-2026 se confirma como atípica: un pico temprano de contagios y la predominancia de una variante más mutable. En este escenario, incluso con un virus circulante más impredecible, la inmunización sigue siendo la defensa más robusta para prevenir la enfermedad grave, las hospitalizaciones y la mortalidad asociada.
“Esta temporada ha sido atípica por tres factores clave. Primero, una epidemia muy adelantada: un mes y medio antes de lo habitual, con un pico alto ya en la semana 46, cuando algunas comunidades autónomas apenas habían iniciado la vacunación. Segundo, la predominancia del subtipo H3N2, que afecta con mayor incidencia y gravedad a los mayores. Y, tercero, el factor más relevante: el clado circulante, denominado K, no coincidía exactamente con la composición de las vacunas, lo que llamamos 'mismatch'. El subtipo H3 muta más rápidamente que el H1N1 y eso hace que cada 6-7 años pueda ocurrir eso. A pesar de ello, la vacuna ha funcionado razonablemente bien. En niños, la eficacia en prevención de hospitalizaciones ha sido del 70-75%. En adultos mayores de 65 años ha sido bastante menor, pero es algo esperable en temporadas con predominancia de H3 y 'mismatch' vírico. Las vacunas de gripe se actualizan cada año y el que viene, habrá que corregirlo en la composición vacunal. Estos datos, procedentes de Reino Unido, son extrapolables a España”, asegura el doctor Raúl Ortiz de Lejarazu, virólogo, profesor de Microbiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid y experto del Centro Nacional de Gripe.
Los datos de la temporada 2025-2026
Tal y como confirma el Gripómetro de Sanofi, pese a tratarse de una temporada atípica, marcada con por un pico epidemiológico adelantado a noviembre, la cobertura nacional de vacunación antigripal ha registrado caídas en casi todos los grupos diana en comparación con el Gripómetro de la temporada anterior.
En concreto, los datos muestran una evolución desigual según el grupo poblacional. En los menores de 5 años, la vacunación sigue avanzando y se convierte en el segmento con mayor crecimiento, alcanzando el 49,8% (+6,2 puntos vs. 2024-2025). En contraste, la adherencia se resiente en los grupos de mayor vulnerabilidad: tanto los mayores de 60 años como las personas con patologías crónicas muestran un descenso generalizado. Entre los mayores de 60 años, la cobertura se estanca en un 55,4%, (vs. 55,7% 2024-25), en un contexto de fuertes diferencias territoriales. Más de 25 puntos separan a las comunidades más protegidas como Galicia (73,5%) y Castilla y León (70,5%), de las que presentan menores niveles, como Canarias (48,1%) y Baleares (49,0%). Pero la caída más preocupante se observa en el tramo de 60 a 64 años, donde la protección retrocede al 31,6% (vs. 35,3% 2024-25), confirmando que este grupo se está convirtiendo en el gran punto ciego de la campaña.
El análisis refleja que, en aquellos entornos como el pediátrico, donde la recomendación es sistemática, las coberturas aumentan de forma consistente, mientras que la falta de mensajes consistentes en los grupos de riesgo adulto hace que la vacunación se resienta.
Así, el doctor Jaime Jesús Pérez, presidente de la Asociación Española de Vacunología, hace hincapié en que "los datos son descorazonadores, no tanto por la bajada en sí, sino porque ya partíamos de cifras bajas. Pasar de un 22,4% a un 20,6% en pacientes crónicos significa que 80 de cada 100 no se vacunan, cuando deberíamos ver una tendencia creciente. En personas de 60 a 64 años, el descenso de 35,3% a 31,7% nos aleja aún más del objetivo del 75%. Estos datos son especialmente significativos en un año en el que la gripe ha tenido gran visibilidad mediática. Necesitamos estrategias novedosas, sumar nuevos actores a la vacunación y mejorar la accesibilidad. Si seguimos haciendo lo mismo, no romperemos el techo que llevamos años sin superar, y eso se traduce directamente en más hospitalizaciones y más fallecimientos."
En este sentido, el Gripómetro detecta que emerge con fuerza un fenómeno cada vez más extendido entre las personas de 60 años o más que gozan de buena salud: el 55,6% de quienes no se vacunan cree no necesitarlo, pese a formar parte del grupo más susceptible a complicaciones graves. A partir de esta edad comienza un proceso fisiológico inevitable, la inmunosenescencia, caracterizado por el deterioro progresivo del sistema inmunitario, que reduce la capacidad de respuesta frente a amenazas externas como la gripe, incluso en ausencia de patologías previas.
"En mayores de 60 años, la vacuna de la gripe no solo previene la gripe: previene infartos, enfermedades cardiovasculares, neumonías y todas las complicaciones asociadas. El mensaje es sencillo: si quieres una vida saludable, incorpora la vacunación antigripal como una de sus partes fundamentales", advierte el doctor Pérez.
Falta de conocimiento
La falta de percepción del riesgo en colectivos con condiciones médicas sigue siendo un obstáculo clave para la vacunación. En este grupo, una parte significativa desconoce cómo la gripe puede agravar su estado de salud. Casi 2 de cada 3 personas con enfermedades cardiovasculares (64,7%) ignora el peligro real que supone la infección para su patología.
"La brecha entre el riesgo percibido y el riesgo real es un tema complejo con dos ejes fundamentales: la sensibilización del profesional y la del paciente. Al profesional hay que convencerle con datos y evidencia sobre el mayor riesgo que tiene su paciente crónico ante una gripe, las posibles complicaciones y cómo la vacunación reduce ese riesgo. Es clave hacerle consciente de que las coberturas en pacientes crónicos son, en ocasiones, incluso más bajas que en personas sanas de la misma edad. Con el paciente, hay que trabajar los hábitos de vida saludable e incorporar la vacunación como algo necesario, fácil y accesible. Un paciente crónico puede llegar a 'olvidarse' de su patología con el tiempo, por lo que el recordatorio constante es esencial. En la Asociación Española de Vacunología trabajamos activamente en ambas líneas", asegura el doctor Pérez.
Esta falta de información pesa directamente en su decisión, ya que 1 de cada 3 pacientes crónicos (34,1%) afirma que cambiaría su decisión de no vacunarse si conociera mejor las consecuencias de la gripe para su patología. En otras palabras, informar de manera clara y personalizada podría activar la decisión de vacunarse en un tercio de este colectivo, mostrando que la comunicación del riesgo es clave para activar la vacunación.
Además, llama la atención que la cobertura de vacunación de Covid-19 en España también cae. De hecho, desciende 5 puntos respecto a 2024, y abre una brecha de 21,6 puntos por debajo de la vacuna de la gripe. Se sitúa en el 33,8% para mayores de 60 años. La pérdida de la coadministración gripe-Covid está dejando a colectivos de riesgo en mayor vulnerabilidad, pero hay una paradoja: la experiencia de vacunación conjunta es valorada positivamente por el 57%.
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