
Hoteles
Adiós a llevarse las botellitas de gel y champú de los hoteles: hay algo que está a punto de cambiar
Aunque después en casa no siempre se usen y terminen olvidados en un cajón o en la basura meses más tarde, forman parte de la experiencia del viaje

Una de las cosas que más se disfruta al llegar a un hotel no es solo la cama recién hecha o las toallas perfectamente dobladas. Es ese momento de entrar al baño y descubrir los detalles que el establecimiento “regala” para hacer la estancia más agradable. Botecitos de champú, gel, crema corporal, un mini peine o incluso un pequeño kit de afeitado.
Muchos acaban, casi por "arte de magia", dentro de la maleta de vuelta. Aunque después en casa no siempre se usen y terminen olvidados en un cajón o en la basura meses más tarde, forman parte de la experiencia del viaje. Sin embargo, esta costumbre tan extendida está a punto de cambiar para siempre.
La fecha clave: 1 de enero de 2030
El fin de las mini botellas en los hoteles ya tiene marco legal. El Reglamento (UE) 2025/40, aprobado este 2025, establece nuevas normas para reducir los residuos de envases en toda la Unión Europea.
La normativa entró en vigor a comienzos de 2025 y será aplicable en todos los Estados miembros a partir de agosto de 2026. No obstante, la prohibición definitiva de determinados formatos no llegará hasta el 1 de enero de 2030.
El objetivo es claro: reducir residuos, fomentar la reutilización y armonizar las normas medioambientales en todos los países de la UE.
Adiós a los envases de un solo uso
El reglamento pone el foco en sectores que generan un alto volumen de residuos, como la restauración y la hostelería. En concreto, prohíbe los envases de un solo uso para productos cosméticos, de higiene y de aseo en alojamientos turísticos.
Esto incluye:
- Botellitas individuales de champú y gel.
- Mini envases de loción corporal o jabón.
- Kits desechables como cepillos de dientes individuales.
A partir de 2030, los hoteles ya no podrán ofrecer estos productos en formato monodosis.
¿Qué los sustituirá?
La alternativa ya es habitual en muchos establecimientos: dispensadores grandes, rellenables y fijados a la pared. Este sistema, más sostenible, reduce considerablemente el uso de plástico y los residuos generados por habitación.
Para los viajeros supone un pequeño cambio en la experiencia, pero para el sector hotelero representa un paso más hacia un modelo más responsable con el medio ambiente.
¿Afecta también a los productos de viaje que se venden en tiendas?
Los formatos pequeños vendidos en comercios para uso particular, como los neceseres de viaje que se compran antes de volar, no estarían directamente afectados por esta prohibición.
La norma se centra en la distribución gratuita en el ámbito hotelero, no en la venta minorista para consumidores.
El fin de una costumbre muy arraigada
Durante décadas, meter en la maleta esas miniaturas ha sido casi un gesto automático. Más que por necesidad, por costumbre. Pero el cambio de mentalidad en materia medioambiental también alcanza a estos pequeños detalles.
A partir de 2030, ese momento de abrir el baño del hotel y encontrar una colección de mini botellas podría convertirse en un recuerdo del pasado. Una pequeña revolución silenciosa que demuestra que, incluso en los gestos más cotidianos del turismo, la sostenibilidad empieza a imponerse.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


