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Estudio

El alimento que protege tu memoria tras una borrachera

Un estudio de la UCM sugiere que podría proteger la memoria frente al consumo intensivo de alcohol en jóvenes

La justicia de Murcia avala el despido de un trabajador de baja por ansiedad que consumía alcohol durante el tratamiento Canva

Un estudio liderado por investigadoras de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) sugiere que un compuesto generado por el organismo tras consumir vegetales crucíferos, como el brócoli, las coles de Bruselas o la coliflor, podría ejercer efectos protectores frente al deterioro de memoria asociado al consumo de alcohol en jóvenes. El trabajo, publicado en la revista científica Biochemical Pharmacology, identificó al 3,3'-diindolilmetano (DIM) como posible candidato neuroprotector ante los efectos cognitivos derivados del llamado binge drinking o consumo en atracón, un patrón frecuente en fines de semana.

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Un modelo que reproduce el “patrón botellón”

La investigación fue dirigida por las doctoras Esther O'Shea y Mª Dolores Gutiérrez, profesoras del Departamento de Farmacología y Toxicología de la Facultad de Medicina de la UCM. En el estudio se utilizó un modelo experimental que reproduce el patrón típico del botellón, caracterizado por la ingesta elevada de alcohol en pocas horas.

Los resultados mostraron que la exposición al etanol en este patrón induce un déficit en la memoria de reconocimiento detectable ya a las 20 horas tras la última ingesta, con alteraciones que pueden persistir al menos durante siete días. Sin embargo, la administración de DIM durante el periodo final de exposición al alcohol logró reducir los fallos de memoria detectados a las 20 horas. Cuando el tratamiento se prolongó en el tiempo, el efecto protector también se mantuvo.

Cómo actúa el compuesto

Según explicaron las investigadoras Nuria Morales y Rebeca Vidal, el DIM contribuye a mantener el equilibrio del sistema de neurotransmisión del glutamato, un mensajero químico esencial en los procesos de aprendizaje y memoria. Además, el compuesto atenúa la activación de rutas asociadas al daño neuronal y favorece la supervivencia de nuevas neuronas en el hipocampo, región cerebral clave en la formación de recuerdos.

No es una “cura” contra el alcohol

Las autoras subrayan que el consumo en atracón “no es inocuo” y que este patrón puede provocar alteraciones cognitivas pocas horas después de la ingesta, especialmente en cerebros adolescentes y jóvenes que aún están en desarrollo. Algunos efectos, advierten, podrían dejar secuelas a más largo plazo.

No obstante, insisten en que los resultados deben interpretarse con cautela. El estudio se realizó en un modelo animal y no puede extrapolarse directamente a humanos. Comer brócoli o coliflor tras una noche de consumo excesivo no compensa ni revierte automáticamente los efectos del alcohol en el cerebro. Antes de cualquier aplicación clínica, serían necesarios ensayos en personas para confirmar la eficacia, establecer la seguridad y determinar la dosis adecuada del compuesto.

La mejor prevención sigue siendo no beber

El estudio contó con financiación del Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad, el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Instituto de Salud Carlos III, a través de la Red de Trastornos Adictivos y la Riapad. Mientras tanto, las investigadoras recuerdan que la estrategia más eficaz para proteger la memoria y la salud cerebral, especialmente durante la adolescencia y la juventud, sigue siendo evitar el consumo intensivo de alcohol.