Sanidad

El CNIO trata de salvar la 'interinidad' otorgando más poderes al director científico

Fue elegido por unanimidad (entre 25 candidatos) el pasado mes de septiembre por un Comité de Selección y por el Patronato del Centro

MADRID, 27/02/2026.- El hasta ahora gerente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), José Manuel Bernabé, ha renunciado a su cargo, después de conocerse un presunto caso de acoso denunciado por la ex secretaria general. El patronato del CNIO, reunido este viernes en sesión extraordinaria, ha quedado informado de la renuncia de Bernabé. No obstante, ayer ya el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades anunció que pediría en este órgano la destitución del gerente. EFE/...
Renuncia el gerente del CNIO, señalado por un presunto caso de acosoVictor LerenaAgencia EFE

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) tratará de salvar la situación de interinidad en la que está inmerso otorgando más poderes al director científico en funciones, Fernando Peláez, y evitar así atascos en la gestión diaria.

Peláez ocupa el cargo de director científico de forma interina, hasta la llegada del nuevo director, Raúl Rabadán, quien se incorporará al cargo el próximo mes de mayo, cuando complete su etapa en la universidad estadounidense de Columbia.

El nuevo director científico del CNIO fue elegido por unanimidad (entre 25 candidatos) el pasado mes de septiembre por un Comité de Selección y por el Patronato del Centro, que designó también a José Manuel Bernabé como nuevo director gerente, aunque este ha renunciado al cargo tras conocerse un presunto caso de acoso denunciado por la ex secretaria general y su puesto está vacante.

Unos 400 trabajadores del CNIO, entre ellos prácticamente todos los jefes de grupo y de unidad, han pedido al Patronato que adopte medidas para impedir que los problemas de gestión atasquen el funcionamiento diario de este centro, una situación que se ha resuelto de forma provisional otorgando poderes para firmar al actual director científico en funciones, han informado a EFE fuentes del centro.

La llegada de Rabadán al CNIO, prevista para el próximo mes de mayo, coincidirá con una nueva etapa de reorganización del centro, en el que tendrán más peso algunas áreas como la genómica, la biología computacional o la inteligencia artificial aplicada al cáncer.

El Centro ha aprobado un 'Plan de Actuación 2026', en el que se concretan ya medidas orientadas a la renovación científica, institucional y organizativa del centro, y el propio Rabadán participó en algunas reuniones internas preparatorias de ese plan, que pone el foco en las áreas más prometedoras para la investigación del cáncer y en un esfuerzo mayor en la investigación clínica y en la medicina de precisión.

El Plan pretende aumentar la integración entre investigadores básicos y clínicos y facilitar que los descubrimientos del laboratorio lleguen a plasmarse en ensayos clínicos, y los trabajadores del Centro han incidido en la carta que han dirigido al Patronato en la importancia de implementar las medidas previstas en el mismo.

La crisis del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) comenzó a finales de 2024, cuando la mitad de los jefes de grupo del centro pidió la apertura de una convocatoria internacional para relevar a la directora científica, María Blasco, en el cargo desde 2011.

Los firmantes denunciaron una caída de la competitividad científica, problemas de equipamiento, cuentas deficitarias y una falta de visión institucional, y a esas críticas se sumaron informaciones sobre denuncias por acoso laboral o abuso de poder y el rechazo por parte del Patronato del Plan de Actuaciones para 2025, así como la paralización de actividades vinculadas al programa CNIO-Arte y la petición de explicaciones exhaustivas sobre la situación económica y laboral del centro.

Antes de ser destituida, Blasco anunció que denunciaría ante la Fiscalía la bicefalia en la dirección del CNIO y acusó al ex gerente, Juan Arroyo, de presuntas irregularidades en contrataciones menores que, según expuso, sumaban alrededor de cuatro millones de euros.

El Patronato del CNIO decidió por unanimidad cesar tanto a Blasco como a Arroyo para iniciar una nueva etapa, al considerar que el clima interno era incompatible con la excelencia científica y, posteriormente, la Fiscalía Anticorrupción abrió diligencias tras una denuncia por supuestas irregularidades en la contratación pública.