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Salud

Experta asegura que mantener el horario de invierno todo el año mejoraría el sueño

El cambio al horario de verano "no resulta beneficioso" para el organismo ya que "aleja de la hora solar real"

Dormir bien es fundamental para la salud La Razón

Mantener el horario de invierno durante todo el año mejoraría el sueño y el rendimiento diario, según la doctora Carmen Gutiérrez, coordinadora de la Unidad del Sueño del Hospital Quirónsalud Córdoba.

La especialista ha sostenido, en un comunicado del centro hospitalario, que el cambio al horario de verano "no resulta beneficioso" para el organismo, ya que "aleja de la hora solar real", y ha recordado que España, por su posición geográfica, debería regirse por el huso horario GMT, lo que se aproxima más al horario de invierno.

Ha explicado que con el horario de verano "se reduce la exposición a la luz matinal, que es fundamental para sincronizar el reloj biológico, y se retrasan los horarios diarios, desde las comidas hasta el descanso".

Nuestro organismo funciona siguiendo un ritmo circadiano de aproximadamente 24 horas, regulado principalmente por la luz natural y, por ello, el cambio de hora "genera un pequeño 'jet-lag' que puede afectar al sueño, al estado de ánimo, al apetito y al rendimiento, y cuya adaptación puede prolongarse durante varios días o incluso semanas".

Según ha indicado Gutiérrez, diversos estudios han demostrado que, tras los cambios de hora, aumentan problemas como el insomnio, la somnolencia diurna o la falta de concentración, así como los accidentes laborales y de tráfico.

Además, pueden agravarse trastornos previos del sueño y del estado de ánimo.

Por todo ello, ha defendido que la opción más saludable sería eliminar el cambio al horario de verano y mantener el horario de invierno de forma permanente porque "de esta manera, la luz natural estaría mejor alineada con los horarios laborales y escolares, favoreciendo un descanso más reparador, un mejor rendimiento diario y una mayor sincronización con el entorno".

Al tiempo, ha asegurado que mantener un horario estable a lo largo de todo el año no solo mejora la salud física y mental, sino que también favorece la productividad, al permitir que el organismo funcione de forma más eficiente y equilibrada.

Además, "el supuesto ahorro energético asociado a los cambios horarios es actualmente mínimo, mientras que sus efectos negativos sobre la salud están ampliamente documentados", ha asegurado Carmen Gutiérrez.

Mientras se mantenga este sistema, Gutiérrez ha recomendado seguir algunas pautas para facilitar la adaptación como mantener horarios regulares de sueño, acostándose y levantándose a la misma hora cada día, incluidos los fines de semana.

Asimismo, ha aconsejado priorizar la exposición a la luz natural por la mañana, ya que "es el principal sincronizador del reloj biológico", y reducir el uso de pantallas en las horas previas al descanso para no interferir en la producción de melatonina.