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Un lamido de su perro le costó brazos y piernas: la devastadora historia de Manjit, que sufrió una sepsis fulminante

Lo que comenzó como un malestar repentino acabó en una grave infección que obligó a amputarle las cuatro extremidades tras permanecer meses hospitalizada y al borde de la muerte

Imagen de archivo de un perro lamiéndo a su dueño
Imagen de archivo de un perro lamiéndo a su dueño istock

Manjit Sangha, una mujer de 56 años, ha sufrido la amputación de brazos y piernas tras desarrollar una sepsis fulminante que, según los médicos, la infección pudo haberse originado tras el lamido de un perro sobre un pequeño corte, aunque no se puede confirmar con absoluta certeza.

La paciente pasó 32 semanas hospitalizada y llegó a sufrir seis paradas cardiacas durante su estancia en la UCI.

En coma y con el corazón parado seis veces en cuidados intensivos

Según su familia, Sangha empezó a sentirse mal un domingo por la tarde y fue encontrada inconsciente a la mañana siguiente, con los pies fríos, los labios azules y graves dificultades para respirar.

Ingresó en cuidados intensivos en el New Cross Hospital (Wolverhampton), donde su corazón se detuvo en seis ocasiones y los médicos llegaron a pensar que no saldría adelante.

La sepsis se extendió por el cuerpo y obligó a amputarle las dos piernas por debajo de la rodilla y ambas manos. También le retiraron el bazo y, durante el proceso, tuvo que enfrentarse a neumonía y cálculos biliares.

Tras ser dada de alta del Moseley Hall Hospital (Birmingham), Sangha reconoció que aún está asimilando la magnitud de lo ocurrido: perder manos y piernas “en un periodo muy corto”.

Su marido explicó que todo ocurrió en menos de 24 horas, desde que estaban haciendo vida normal hasta que ella entró en coma.

La pareja, que celebró su 37º aniversario de boda en el hospital, ha iniciado una recaudación para financiar prótesis avanzadas y concienciar sobre la gravedad de esta enfermedad.

Sangha, que trabajaba en una farmacia, asegura que su objetivo es volver a andar y regresar al trabajo: “Ya he estado sentada suficiente. Ahora toca caminar”.