Homofobia
Más de un año y medio de prisión y casi 4.000 euros en sanciones por amenazar a dos miembros del colectivo LGBTI: "Me pido vuestras cabezas"
La Audiencia Provincial de Logroño ha condenado a un vecino de la capital riojana tras alcanzar un acuerdo de conformidad por el envío de mensajes vejatorios y amenazas de muerte a través de redes sociales
Los hechos juzgados, tal y como informa una nota de prensa emitida por el Poder Judicial, se remontan a 2024, cuando dos integrantes del colectivo LGTBI denunciaron que estaban recibiendo comunicaciones humillantes desde una cuenta de Instagram.
Los mensajes, según recoge el escrito de la Fiscalía, no solo contenían insultos discriminatorios, sino que escalaron hasta incluir amenazas explícitas de violencia física con referencias a decapitaciones y alusiones a un supuesto “día de purga” en el que el acusado afirmaba que tomaría justicia por su propia mano.
El contenido de las publicaciones llevó a las víctimas a presentar la correspondiente denuncia, lo que desencadenó la investigación judicial.
El acusado ha admitido los hechos en el juicio celebrado este miércoles, lo que ha permitido evitar la celebración del juicio con todas las garantías.
La conformidad alcanzada ha supuesto una rebaja en las penas solicitadas inicialmente, aunque la condena impuesta mantiene un notable rigor.
El tribunal le ha impuesto una pena de un año, siete meses y quince días de prisión por un delito cometido con ocasión del ejercicio de los derechos fundamentales, al considerar probado que actuó con ánimo de lesionar la dignidad de las víctimas en razón de su orientación sexual.
Penas accesorias y suspensión bajo condiciones
Además de la pena privativa de libertad, el condenado deberá abonar una multa de 1.890 euros y una indemnización de 1.000 euros para cada una de las dos víctimas en concepto de responsabilidad civil.
La sentencia establece también una orden de alejamiento que le impide acercarse a menos de 200 metros de los damnificados o comunicarse con ellos por cualquier medio durante un periodo de tres años. Asimismo, se le ha inhabilitado para ejercer cualquier profesión u oficio de carácter educativo, deportivo o de tiempo libre por un plazo de cuatro años, siete meses y quince días.
El tribunal ha acordado suspender el cumplimiento de la pena de prisión, si bien ha fijado condiciones estrictas para que esta suspensión sea efectiva.
El condenado deberá abonar la multa y las indemnizaciones fijadas, además de no volver a delinquir en un plazo de dos años.
Uno de los mensajes que obra en la causa y que resultó determinante para la acusación contenía frases como “el día que empiece a correr sangre en Europa por una rebelión, os garantizo que seréis los primeros en caer” y “me pido las vuestras”, en referencia a las cabezas de las víctimas.