Sanidad

Mónica García se descuelga ahora con un plan contra la violencia obstétrica

Sanidad responde a Bildu que trabaja en la actualización de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva

MADRID, 03/03/2026.- El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres y la ministra de Sanidad, Mónica García, durante la sesión de control al Gobierno celebrada por el pleno del Senado, este martes en Madrid. EFE/ Kiko Huesca
Pleno del SenadoKiko HuescaAgencia EFE

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha informado de que el Gobierno está trabajando en la actualización de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva para mejorar la atención durante el embarazo, el parto y el posparto, y prevenir la violencia obstétrica.

"Debemos seguir avanzando para que el embarazo, el parto y el posparto sean atendidos de forma segura, respetuosa y centrada sobre todo en la autonomía, en las decisiones y las necesidades de cada una de las mujeres", ha señalado García durante la sesión de control en el Senado tras la pregunta de la senadora de EH Bildu Olaia Duarte.

Para conseguir atender mejor a las madres y bebés, la ministra ha indicado que es necesario "desterrar" aquellas prácticas que no aportan ningún beneficio clínico, que limitan la autonomía y que no han mejorado los resultados en salud.

En este sentido, García ha indicado que la actualización de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva busca garantizar el "pleno ejercicio" de los derechos reproductivos y reforzar la autonomía de las mujeres en la toma de decisiones, "con información clara, completa y libre de juicios".

Además, ha subrayado que la finalidad es atender la diversidad de realidades y reducir las desigualdades en salud, así como mejorar la capacitación y las habilidades de los profesionales que atienden el embarazo y eliminar prácticas obsoletas.

"Nuestro objetivo es maximizar la seguridad de la madre del bebé, garantizar la mejor calidad asistencial y reforzar esta información que le decía, este acompañamiento y la autonomía de todas las decisiones que estén relacionadas con la salud reproductiva y con los cuerpos de las mujeres. Desde el Ministerio de Sanidad vamos a seguir trabajando para que los derechos reproductivos sean una realidad en todo territorio", ha enfatizado.

No obstante, la ministra de Sanidad ha reconocido los "avances" y "pasos importantes" que se han dado en España en los últimos años para evitar la violencia obstétrica. En este sentido, ha destacado que actualmente existen más protocolos que apuestan por un parto "respetado" y por reducir las intervenciones que no aportan ningún beneficio.

"Además apuestan por favorecer el piel con piel y el acompañamiento en todo momento. También hemos reforzado la información y reforzado el consentimiento. Cada vez más hospitales trabajan con planes de parto y con modelos de decisiones compartidas, donde la mujer participa", ha explicado García.

Por último, ha resaltado que el "liderazgo" de las matronas ha crecido en los últimos años, así como la confianza de las mujeres en estas profesionales: "Sabemos que todavía hay mucho camino que recorrer, hay mucho margen de mejora y que, por supuesto, tenemos que seguir avanzando".

Durante su intervención, la senadora de senadora de EH Bildu Olaia Duarte ha denunciado que casi el 40 por ciento de las mujeres que han vivido un parto los últimos años en el España aseguran haber sufrido este tipo de violencia obstétrica.

"Esta violencia, que ha sido naturalizada e invisibilizada durante muchas generaciones, es hoy en día, gracias al feminismo, un concepto cada vez más escuchado presente en temas de conversación coloquiales, en medios de comunicación o en círculos profesionales. Sabemos que la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva medio menciona esta realidad, pero no suficiente", ha apuntado Duarte.

En este contexto, ha afirmado que este tipo de violencia no se trata de errores médicos ni de experiencias aisladas, sino de "vulneraciones" vinculadas al control de los cuerpos reproductivos de las mujeres. "Hablamos de intervenciones innecesarias con consecuencias para la salud física, de inducciones no justificadas, de programaciones de parto dependiendo de los días festivos del calendario más que de las necesidades físicas, separaciones inmediatas del bebé y procedimientos similares", ha detallado.

Por todo ello, ha defendido avanzar hacia el reconocimiento de este tipo de "violencia machista" con medidas concretas. "La ley de la vecina Portugal o la llamada ley Adriana de Chile pueden ser algunos espejos en los que mirarnos en este trabajo", ha finalizado.