Sanidad
Mónica García reconoce su incapacidad para resolver el conflicto médico
Sanidad y las autonomías acuerdan designar una mediación independiente, que acepte el comité de huelga médica, para intentar desconvocar los paros
La continuidad en su puesto de la ministra de Sanidad, Mónica García, pende de un hilo. La cuerda floja en la que camina desde hace meses por pertenecer a una formación política, Sumar, con una representación residual y por el bloqueo de Junts a todas las leyes que salgan de su departamento, se tensa cada día más debido a su incapacidad para resolver el conflicto con la profesión médica, que ha llevado a la peor huelga de facultativos que ha vivido este país.
Sin embargo, eso no merma ni un ápice su arrogancia, visible a diario en sus sucesivos errores de cálculo. El último ha sido el de echar por tierra cualquier posibilidad de entendimiento con el comité de huelga médico volviendo a "venderles" públicamente a la primera oportunidad.
Tan solo unas horas después de que se celebrara la primera reunión con los sindicatos médicos desde diciembre, el jueves por la tarde, que duró más de tres horas y que el comité de huelga calificó, prudentemente, como "un intercambio de posiciones que aún están muy alejadas", la ministra reventó cualquier posibilidad de acuerdo con sus declaraciones de esta mañana, previas al Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns).
En ellas señaló que, después de que su departamento hubiera cumplido "con su parte", "ahora les toca a los sindicatos médicos" cumplir con la suya. "Y toda lógica diría que después de Semana Santa desconvocarán las huelgas", aseguró. Añadió, además, que, dentro del comité de huelga, existían excisiones: "algunos sindicatos muestran una voluntad clara de poner fin al conflicto y continuar por la vía del diálogo mientras otros no garantizan desconvocar la huelga".
Nuevo desmentido
Pues bien, como ya tuvieron que hacer hace un par de semanas ante la afirmación de la ministra de que había llegado a un "acuerdo" para desconvocar los paros con el Foro de la Profesión Médica, el comité de huelga ha salido al paso de las declaraciones de Mónica García para desmentirlas.
"El calendario de movilizaciones se mantiene intacto", han asegurado tan solo unas horas más tarde en un comunicado conjunto todas las organizaciones que integran el comité(la Confederación Española de Sindicatos Médicos– CESM– el Sindicato Médico Andaluz –SMA–, Médicos de Cataluña –MC–, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el sindicato médico vasco SME y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’mega).
"Las insinuaciones de la ministra nos llevan a pensar que se trata de una nueva estrategia para confundir a la opinión pública y deslegitimar al interlocutor sindical, atribuyéndole incluso una desunión que no existe". Esto último lo han considerado "un ejemplo de mala fe negociadora y de que el Ministerio no tiene verdadera voluntad de diálogo".
Una mediación independiente
Pese a que Sanidad lo había incluido tan solo como un punto en el orden del día (que incluía un total de 30 asuntos), y forzados por la exigencia unánime de todas las autonomías, la huelga médica y sus efectos en la asistencia sanitaria ha sido el tema que ha acaparado las cuatro horas del pleno.
Una intensa reunión que ha terminado con el compromiso conjunto por parte del Ministerio y de las autonomías de nombrar una mediación independiente que intente desbloquear la huelga médica por el Estatuto Marco que quiere aprobar Sanidad de espaldas a los médicos. "Tanto Ministerio como comunidades autónomas hemos acordado proponer una figura de mediación al comité de huelga que sea reconocida por todas las partes, para seguir avanzando en los puntos de negociación que ya están acordados y para evitar la huelga", ha declarado una Mónica García mucho menos arrogante que de costumbre.
Una mediación independiente que podría recaer en una asociación de pacientes,algo que ya propusieron la semana pasada los responsables de Sanidad de tres regiones, País Vasco, Castilla La Mancha y Canarias, pero que la ministra rechazó frontalmente. Mónica García finalmente ha reconocido su incapacidad para resolver un conflicto que ya se alarga un año y que está teniendo graves efectos en la atención sanitaria a la población.