Polémica

Un monje se libra del juicio tras enviar fotos íntimas que calificó de “espirituales”

El hombre había enviado decenas de fotografías tomadas en playas aisladas, que él mismo definió como una expresión artística y espiritual

Sacerdote arrestado por presuntamente morder a una mujer durante la comunión
Un monje se libra del juicio tras enviar fotos íntimas que calificó de “espirituales”Canva

Un monje católico ha evitado el procesamiento judicial después de enviar cientos de imágenes íntimas de sí mismo a una mujer, un caso que ha generado polémica tanto por el contenido de las fotografías como por la decisión de las autoridades.

El protagonista es Brother Titus Keet, de 77 años, miembro de la abadía cisterciense de la isla de Caldey, en Gales.

Según la investigación, el religioso envió alrededor de 200 fotografías en las que aparecía desnudo en playas de la isla a Lisa Love, una mujer de 55 años que visitaba habitualmente la zona.

La Fiscalía decidió no presentar cargos

El monje fue detenido por la policía en septiembre de 2024, pero finalmente la Fiscalía británica decidió no continuar con el caso.

Las autoridades concluyeron que las imágenes eran de carácter “espiritual” y que no existía una motivación sexual ni pruebas suficientes para sostener un proceso penal.

El propio monje reconoció haber enviado las fotografías, aunque defendió que no tenían intención inapropiada. Aseguró que se trataba de “arte” y que pretendían mostrar “su cuerpo en la luz”.

La mujer, madre de dos hijos, expresó su indignación por la resolución judicial y cuestionó tanto el comportamiento del monje como la decisión de la Fiscalía. “Que me digan en qué parte de la Biblia dice que hay que pasearse desnudo por una playa”, afirmó.

Según su testimonio, conoció al religioso hace unos 15 años y mantenían una relación cordial, pero con el tiempo comenzó a recibir cartas y posteriormente mensajes que incluían fotografías íntimas, pese a haber mostrado su incomodidad.

El monasterio aseguró que había tomado medidas disciplinarias tras conocer lo ocurrido. Sin embargo, según la denunciante, el monje siguió enviando las fotografías pese a las advertencias.

El caso ha provocado indignación y ha vuelto a poner el foco sobre la abadía de Caldey Island, que ya había sido señalada anteriormente por denuncias de abusos ocurridos en el pasado.