Igualdad
Una mujer tarda 10 años más de media que un hombre en pedir ayuda por una adicción
El estigma social, la carga de los cuidados, la dependencia económica o el miedo a perder la custodia de los hijos son algunas de las causas
El 22% de las personas atendidas en la red por adicciones con sustancia son mujeres, porcentaje que asciende al 24% en el caso de las adicciones sin sustancia, advierten desde la Red de Atención a las Adicciones (UNAD), que alerta de que las mujeres con adicciones tardan de media 10 años más que los hombres en pedir ayuda.
"Estas cifras no reflejan una menor incidencia, sino las dificultades que encuentran las mujeres para acceder y mantenerse en los tratamientos", han puesto de relieve en el Congreso estatal de UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, que se está celebrando en Murcia, informa Ep.
Entre las principales barreras destacan el estigma social, la carga de los cuidados, la dependencia económica, el miedo a perder la custodia de hijos e hijas o la falta de recursos adaptados. En este sentido, el presidente de UNAD, Luciano Poyato, ha señalado que "los datos muestran que las mujeres llegan más tarde a los recursos y en situaciones de mayor complejidad", lo que refuerza la necesidad de adaptar las respuestas a sus realidades.
En esta misma línea, la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Xisca Suereda, ha asegurado que el género en la atención a las adicciones es "prácticamente invisible" y ha indicado el "largo camino que hay que recorrer aquí". Así ha insistido en que no se pueden ofrecer los mismos recursos a personas con diferentes realidades, como son las mujeres y los hombre,s y ha apostado por avanzar en un marco común para mejorar la equidad y el impacto en las atenciones.
La importancia de la prevención
Desde UNAD se ha reclamado un modelo de prevención basado en la evidencia, con financiación estable y que incorpore la perspectiva de género y el enfoque interseccional. "Sabemos que la prevención funciona, que reduce riesgos y mejora la vida de las personas, pero sigue sin ocupar el lugar central que debería tener", ha señalado Poyato, quien ha insistido en que "no puede seguir siendo el eslabón más débil".
Así se ha abordado la necesidad de revisar los modelos de atención, tradicionalmente diseñados desde enfoques masculinizados, para adaptarlos a las necesidades reales de las mujeres. En este sentido, se ha puesto el foco en la importancia de garantizar recursos específicos para ellas, mejorar la coordinación entre sistemas y reforzar la formación de los profesionales.
Asimismo, se ha alertado sobre realidades que requieren una mayor atención, como el consumo de psicofármacos en mujeres, especialmente en población joven y mayores.
En el Congreso también se ha puesto de manifiesto la estrecha relación entre violencia y adicciones, evidenciando que se trata de realidades "profundamente" interconectadas. Según sus datos, alrededor del 80% de las mujeres en tratamiento por adicciones con sustancia y el 70% de las mujeres con adicciones sin sustancia han sido víctimas de violencia a lo largo de su vida.