Vivienda

Paula, joven española: “Así he conseguido comprarme un piso con 24 años yo sola”

Ella es propietaria de un piso en Valencia y desvela cómo llegó a conseguirlo: "No me he privado de nada"

Paula, joven española: “Así he conseguido comprarme un piso con 24 años yo sola”
Paula, joven española: “Así he conseguido comprarme un piso con 24 años yo sola”La Razón

La vivienda se ha convertido en el principal problema para los españoles. La alta demanda y los elevados precios provocan que muchas personas no puedan hacerse con una propiedad e incluso no puedan acceder a un alquiler. Este problema se acentúa en las grandes ciudades y afecta especialmente a los colectivos más vulnerables y con menor poder adquisitivo. El grupo por excelencia que habitualmente sufre estos condicionantes es el de los jóvenes.

Son las personas que menos tiempo llevan trabajando, lo que supone normalmente unos ahorros menores. Esto provoca que emanciparse sea prácticamente un imposible, al menos sin ayuda de la familia. Vivir en casa de los padres es algo que cada vez se está alargando más por esta falta de recursos. No es algo unánime ya que hay excepciones como la de Paula, conocida como 'Pawla Go' en redes sociales. Ella compartió en sus redes sociales un vídeo en el que explica "cómo se ha comprado un piso con 24 años ella sola".

Así se ha comprado un piso sin ayuda

Ella todavía no es consciente de la situación: "Yo tampoco sé muy bien cómo he llegado hasta aquí en la vida, pero voy a intentar darte tres consejos que a mí me han servido". El primer consejo que revela es alargar al máximo la estancia en casa de los padres. Hace una aclaración: "Yo sé que mucha gente no tiene la posibilidad de quedarse a vivir con sus padres porque por circunstancias se tiene que ir de casa, pero sé que hay mucha gente que tiene esa posibilidad y no la aprovecha".

Muchas veces existe el ansia por salir, pero pide aguantar: "Yo cuando tenía 21 años ya había terminado la carrera, lo que más me apetecía era quedarme a vivir de alquiler con mi novio, pero sabía que si hacía eso no me iba a poder comprar un piso en la vida". Esta decisión la ha llevado a su gran objetivo: "Decidí volver a casa de mis padres, me ha costado tres años ahorrar para la entrada de un piso en Valencia, os podéis imaginar lo caro que me ha costado, pero siento que al final era lo que tenía que hacer".

Inversión y ahorro, la combinación perfecta

"El segundo consejo que te doy es que inviertas", afirma esta joven. Avisa a los más escépticos: "Esto va a sonar muy a que te estoy vendiendo la moto, pero es que es la verdad". Aclara su consejo: "El dinero cada vez está perdiendo más valor y la mayoría de sueldos no dan para tener una casa y una vida en condiciones, entonces mueve tu dinero, no te conformes con lo que ganas, muévelo, haz algo con él". Señala su forma de invertir: "Yo no soy una experta en inversiones, pero sí que he encontrado una cosa que me gusta y yo pongo mi dinero ahí y muy bien, la verdad".

Su último consejo está relacionado con el ahorro: "Este va sobre todo para la gente más joven, la gente que está empezando a trabajar igual con 18 o 20 años". Existe una mentalidad habitual con esa edad: "Igual ahora mismo no tienes en mente comprarte una casa y dices, bueno, ya cuando tenga 30 ya me la compraré". Advierte a las personas de dicha edad: "No pasa nada, pero cuando tengas 30, si no has previsto ese gasto, vas a decir, no tengo dinero".

Da la receta para hacerlo: "Mi consejo es que aunque no sea una prioridad a tus 20 comprarte una casa, ahorres, ahorres el 70 o el 80% de tu sueldo si vives con tus padres para el futuro". Los gastos al vivir en casa son mucho menores y, a sus ojos, no merece la pena desperdiciarlo en caprichos innecesarios. "Hazle ese favor a tu yo del mañana porque te lo va a agradecer", sentencia Paula.

Vivir sin desperdiciar

Ella aclara que eso no significa dejar de vivir: "Y con esto no quiero decir que viva solamente pensando en comprarte la casa, porque yo no me he privado de nada. Yo me he ido de viaje 5 o 6 veces al año, me he comprado toda la ropa que me ha dado la gana". Simplemente pide equilibrar: "Pero también hay que saber decir que no a ciertos gastos que tenemos en el día a día y que malgastamos mucho dinero. Entonces hay que ser previsores y hazte un planning de voy a ahorrar el 70% y si no me da el resto para comprarme un capricho que quiero, pues no te lo compres".