
A required part of this site couldn’t load. This may be due to a browser
extension, network issues, or browser settings. Please check your
connection, disable any ad blockers, or try using a different browser.
Hogar
Poner un vaso de agua con sal gruesa en la nevera: ¿para qué sirve y por qué se recomienda?
Este sencillo truco doméstico se ha popularizado por su capacidad para combatir los olores sin recurrir a productos químicos

Mantener el frigorífico en buenas condiciones no solo depende de su funcionamiento mecánico, sino también de los hábitos cotidianos de limpieza y conservación de los alimentos. Con el uso continuo, este electrodoméstico se convierte en un espacio donde se almacenan productos con características muy distintas, lo que puede favorecer la aparición de olores desagradables.
A required part of this site couldn’t load. This may be due to a browser
extension, network issues, or browser settings. Please check your
connection, disable any ad blockers, or try using a different browser.
En la búsqueda de soluciones prácticas, muchos hogares han recuperado métodos tradicionales que prometen mejorar la higiene sin necesidad de productos industriales. Entre ellos destaca la colocación de un vaso con agua y sal gruesa en el interior del frigorífico, un recurso sencillo que ha ganado popularidad por su aparente eficacia y bajo coste.
Por qué aparecen los malos olores en la nevera
El frigorífico es un entorno cerrado donde conviven alimentos frescos, restos de comida y envases abiertos. Esta combinación genera humedad y facilita la proliferación de bacterias responsables de los olores intensos. Además, algunos productos como pescados, quesos curados o salsas pueden desprender compuestos volátiles que se acumulan en el interior del electrodoméstico.
Expertos en seguridad alimentaria señalan que la falta de limpieza periódica y la presencia de alimentos en mal estado suelen ser las causas principales del mal olor. La humedad juega un papel relevante, ya que favorece el desarrollo de microorganismos que alteran el ambiente interior del frigorífico.
Para qué sirve poner un vaso de agua con sal gruesa en la nevera
La eficacia del truco se basa en una característica física de la sal conocida como propiedad higroscópica. Esto significa que es capaz de atraer y retener la humedad presente en el aire. En un espacio cerrado como el frigorífico, esta capacidad contribuye a reducir el exceso de humedad, dificultando el crecimiento de bacterias y mohos que generan olores.
Cuando la sal se combina con agua, se crea una solución que ayuda a captar partículas responsables de los malos olores. A diferencia de los ambientadores comerciales, este método no introduce fragancias que puedan alterar el aroma natural de los alimentos, lo que lo convierte en una alternativa discreta y segura.
Diversos manuales de mantenimiento doméstico recomiendan métodos absorbentes similares, ya que ayudan a estabilizar el ambiente interior del frigorífico sin interferir en la conservación de los productos almacenados.
Cómo aplicar correctamente este método
El procedimiento es sencillo y no requiere materiales especiales. Los expertos aconsejan llenar un vaso con agua a temperatura ambiente y añadir dos o tres cucharadas de sal gruesa. Posteriormente, el recipiente debe colocarse destapado en uno de los estantes del frigorífico para permitir que la mezcla actúe sobre el aire del interior.
Para mantener su efectividad, la solución debe renovarse aproximadamente una vez por semana o cuando el agua adquiera un aspecto turbio. Este cambio permite que la sal continúe absorbiendo humedad y neutralizando los olores acumulados.
Aunque este truco puede ayudar a mejorar el ambiente del frigorífico, los especialistas recuerdan que no sustituye la limpieza regular del electrodoméstico ni la revisión del estado de los alimentos almacenados.
Las propiedades absorbentes de la sal no solo se limitan al interior de la nevera. Este método también puede emplearse en armarios, despensas o trasteros donde exista exceso de humedad o malos olores. Al tratarse de un recurso natural y económico, se considera una alternativa sostenible frente a algunos productos químicos utilizados en el hogar.
Además, su uso contribuye a reducir la presencia de sustancias artificiales en espacios donde se almacenan alimentos o prendas de vestir, lo que resulta especialmente atractivo para quienes buscan soluciones más respetuosas con el entorno.
Aunque el vaso con agua y sal puede ser un aliado eficaz, los especialistas coinciden en que la mejor forma de evitar los malos olores sigue siendo el mantenimiento adecuado del frigorífico. Esto incluye limpiar periódicamente las superficies internas, conservar los alimentos en recipientes herméticos y comprobar regularmente las fechas de caducidad.
Organismos de seguridad alimentaria destacan que una temperatura estable y una correcta higiene ayudan a prevenir la proliferación bacteriana y a mantener la calidad de los productos. Estas medidas, combinadas con métodos absorbentes naturales, pueden prolongar la frescura del ambiente interior del electrodoméstico.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


