
Trucos en carretera
Un profesor de autoescuela lo tiene muy claro: este es el error que cometen todos los conductor al reducir de marcha
Una vez se adapte el ritmo a la nueva velocidad que se quiere tomar, la circulación volverá a ser normal

Los años de experiencia al volante hacen que los conductores sepan adaptarse a todo tipo de circunstancias en la carretera, pero eso no quita que en alguna ocasión se pueda caer en errores que incluso los que los comete los desconocía por completo. Es decir, a lo mejor se tienen integradas una serie de costumbres consideradas como las correctas pero que, en realidad, no lo son para nada.
En este sentido, el usuario de TikTok que responde al perfil de 'Hoy Voy Autoescuelas' ha explicado uno de esos fallos que son muy comunes y que, a su vez, generan mucha frustración entre aquellos que los experimentan. Se trata de los tirones que pega el coche cuando se reduce de marcha; es como si se pasara por encima de un bache pero, evidentemente, eso no ha ocurrido.
Según su explicación, el problema principal radica en no adaptar la velocidad a la marcha que se va a introducir. "Si vamos muy rápido y de repente metemos segunda, seguramente nos pegará un tirón", advierte, subrayando que los principales culpables son tanto una mala aceleración como ese leve descontrol de los pedales.
"Aguanta uno o dos segunditos en el punto de fricción y después ya puedes soltar tanto el freno como el embrague"
El proceso correcto, indica, comienza frenando y manteniendo el pedal pisado mientras se presiona el embrague. Solo así se puede insertar la marcha sin que el coche reaccione de manera brusca. "La clave para evitar que el coche te pegue un tirón es adaptar antes la velocidad a la marcha que vamos a meter", recalca.
Por su parte, otro aspecto esencial es el control del embrague durante esa transición. El objetivo no es soltarlo de golpe, sino más bien hacerlo de forma progresiva, poco a poco. "No sueltes del embrague de golpe, sino también te dará tirón", explica, recordando que el punto de fricción es el momento crítico que marca la diferencia entre una conducción fluida y esos tirones innecesarios.
A partir de ahí, el consejo es evidente. "Aguanta uno o dos segunditos en el punto de fricción y después ya puedes soltar tanto el freno como el embrague", revela. Solo con esa pausa, se está permitiendo que el motor y ese cambio se alineen para que se garantice una reducción de marchas satisfactoria. Como conclusión, el especialista termina su publicación recomendando a todos los conductores que es un proceso que hay que tomar con autodeterminación y con paciencia.
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