Salud
Qué es y cuáles son los riesgos para la salud del benceno, la sustancia que ha obligado a confinar Muskiz
Salud Pública mantiene las recomendaciones de permanecer en espacios interiores cerrados y mantener puertas y ventanas cerradas
El benceno, el químico que provocó el confinamiento preventivo en Muskiz (Vizcaya) tras la fuga registrada en uno de los tanques de la refinería de Petronor, es un líquido incoloro, volátil y de olor dulce, altamente inflamable. Aunque puede resultar peligroso para la salud, los expertos aclaran que los riesgos aparecen principalmente en exposiciones prolongadas o concentraciones elevadas.
Según información del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), el benceno se utiliza en la industria química para obtener compuestos intermedios para la fabricación de diversos productos, como plásticos, resinas, fibras sintéticas, pesticidas, medicamentos o colorantes, entre otros. También se encuentra de forma natural en los productos derivados del petróleo, entre ellos la gasolina, a la que también se añade como aditivo, ya que aumenta su octanaje y tiene propiedades antidetonantes.
Además, el benceno aparece de forma natural como resultado de los incendios forestales y los volcanes, aunque la mayor parte se debe a fuentes antropogénicas, como la combustión de carbón y petróleo y la de vehículos de motor. Es, asimismo, un componente del humo del tabaco.
La alerta en Muskiz
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco informó este jueves por la tarde de una detección puntual de concentraciones de benceno en aire ambiente entre 100 y 200 µg/m³ en zonas habitadas del municipio vizcaíno de Muskiz. Para los trabajos que suponen una exposición a esta sustancia, su Valor Límite Ambiental de Exposición Diaria está establecido en 1 ppm (3,25 mg/m³).
Durante esta mañana, los resultados de las mediciones han constatado "fluctuaciones", por lo que Salud Pública mantiene las recomendaciones de permanecer en espacios interiores cerrados y mantener puertas y ventanas cerradas.
En declaraciones a EFE, el profesor e investigador en el Departamento de Química Analítica de la EHU Néstor Etxebarria ha considerado "adecuadas" estas medidas como una "forma rápida de evitar el riesgo" de estar expuestos a compuestos que resultan "peligrosos" para la salud. El catedrático ha explicado que "a largo plazo y en una exposición prolongada, incluso en concentraciones bajas, es cancerígeno".
Etxebarria ha apuntado que, una vez controlado el escape en la refinería, es "previsible" que "en pocas horas" las concentraciones de benceno "se disipen", pues debido a su alta volatilidad este se "diluye rápidamente". "En la medida en que el foco esté controlado y que no exista un riesgo continuo de que la fuga se mantenga, no es una situación alarmante", ha señalado. Y ha advertido de que solo una "máscara con filtros especiales", como las que utilizan los trabajadores expuestos al benceno, son útiles para no inhalar este tipo de contaminantes, mientras que las mascarillas utilizadas durante la pandemia "no harían nada".
Efectos para la salud
El INSST recuerda que el benceno es un agente cancerígeno que puede ocasionar graves efectos para la salud humana, de los cuales el más relevante es la leucemia mieloide aguda.
También se han observado asociaciones positivas para el linfoma no Hodgkin, leucemia linfoide y mieloide crónicas, mieloma múltiple y cáncer de pulmón aunque, para este último tipo de cáncer, hay discrepancias entre los expertos.
Esta sustancia química también puede producir otros efectos agudos y crónicos en la salud. Una exposición breve a concentraciones altas puede producir irritación, mareos, náuseas, dolor de cabeza, convulsiones, pérdida de conocimiento, alteraciones cardíacas e "incluso la muerte, si los niveles de exposición fuesen muy altos".
Con respecto a los efectos crónicos, el más destacado es la alteración de los tejidos de la médula ósea donde se producen las células de la sangre. Esta alteración puede producir anemias, hemorragias y la leucemia.