
Consejos
Por qué no se debe lavar la ropa a 40 °C y qué programas de lavado funcionan mejor
El error común que podría arruinar tu ropa

Aunque muchas personas consideran que lavar la ropa a 40 °C es la solución universal, la realidad es que la temperatura adecuada depende del tipo de tejido, el nivel de suciedad y el objetivo del lavado.
No todas las prendas ni todas las situaciones requieren esta temperatura, a veces, ciclos más largos o detergentes específicos ofrecen mejores resultados que simplemente subir la temperatura.
Cuándo 40 °C es suficiente
Los programas a 40 °C son ideales para el lavado cotidiano de prendas de color o delicadas, ya que protegen las fibras y evitan el desgaste prematuro.
También consumen menos energía que un ciclo en caliente y son sostenibles para el uso diario.
Cuándo optar por 60 °C
Para ropa de cama, paños de cocina muy sucios o prendas utilizadas por personas enfermas, se recomienda un ciclo más caliente, generalmente a 60 °C, para asegurar una desinfección efectiva.
Esta elección es imprescindible para minimizar riesgos de contagio y mantener un hogar más higiénico.
Lavado en frío: la alternativa sostenible
Lavar a 20 °C puede ser suficiente para ropa poco sucia y ofrece ventajas significativas en ahorro de energía, reduciendo el consumo hasta en un 60 % frente a un ciclo de 40 °C.
Combinado con ciclos más largos y detergentes adecuados, el lavado en frío puede garantizar limpieza sin comprometer el cuidado de las prendas.
La importancia del programa correcto
No solo la temperatura determina la eficacia del lavado. Cada programa de la lavadora ajusta de manera precisa la duración, velocidad de centrifugado y acción mecánica.

Elegir el ciclo correcto, no sobrecargar el tambor y usar la cantidad adecuada de detergente suele ser más determinante que simplemente aumentar los grados.
Estrategias para diferentes tipos de ropa
- Ropa de uso diario: programas a baja temperatura o eco con detergente eficaz para suciedad ligera.
- Ropa de cama o prendas tras enfermedad: ciclo a 60 °C con suficiente tiempo de lavado y detergente potente.
- Prendas delicadas o de color: programas específicos a bajas temperaturas para proteger textura y color.
- Mantenimiento de la lavadora: ciclos ocasionales a 90 °C ayudan a limpiar el tambor y evitar malos olores.
Elegir la temperatura adecuada consiste en equilibrar higiene, cuidado de los tejidos y eficiencia energética.
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