Salud
Por qué el hospital Gregorio Marañón insta a los españoles a no hacer deporte en la calle a partir de las siete de la tarde
Esta primavera será especialmente complicada
Con la llegada de la primavera, hay ciertos hábitos que conviene ajustar. Igual que en verano evitamos salir en las horas de más calor, bebemos más agua o usamos protector solar, o en invierno nos abrigamos y en otoño no salimos sin paraguas, esta estación, aparentemente más suave, también tiene sus propios riesgos.
Y es que, aunque las temperaturas no condicionen tanto, hay un factor que este año llega con más fuerza que nunca: el polen. Las abundantes lluvias de los últimos meses han favorecido una mayor polinización, lo que se traduce en una primavera especialmente complicada para quienes sufren alergias… y también para quienes podrían experimentarlas por primera vez.
Ante esta situación, centros como el Hospital General Universitario Gregorio Marañón han lanzado una serie de recomendaciones para minimizar los efectos del polen y evitar que la alergia condicione el día a día.
Evitar el aire libre en momentos clave
Una de las advertencias que más llama la atención es la recomendación de evitar el ejercicio físico al aire libre en determinadas horas del día. En concreto, los expertos aconsejan reducir la actividad entre las 5 y las 10 de la mañana y entre las 19:00 y las 22:00 horas, momentos en los que la concentración de polen es más alta.
Además, también se recomienda evitar permanecer mucho tiempo en espacios abiertos, especialmente al atardecer y en días con viento, ya que facilitan la dispersión del polen.
Cambios en hábitos cotidianos
Los especialistas también insisten en pequeños gestos que pueden marcar la diferencia. Por ejemplo, viajar en coche con las ventanillas cerradas y utilizar filtros antipolen o aire acondicionado. En este sentido, se desaconsejan especialmente los desplazamientos en moto.
En casa, pulverizar agua en el dormitorio antes de dormir puede ayudar a que el polen que haya entrado durante el día se deposite en el suelo. También es importante mantener las ventanas cerradas por la noche.
Protección personal y prevención
El uso de gafas de sol no es solo una cuestión estética sino que ayuda a proteger los ojos del contacto directo con el polen, reduciendo la irritación ocular.
Asimismo, los expertos recuerdan la importancia de informarse antes de viajar sobre los niveles de polen en el destino y, si es necesario, recurrir a tratamientos preventivos como antihistamínicos o sprays nasales.
Un umbral a tener en cuenta
Los especialistas advierten de que cuando los niveles de polen de gramíneas superan los 50 granos por metro cúbico, la mayoría de las personas alérgicas comenzarán a presentar síntomas. En esos casos, es fundamental extremar las precauciones.
Una primavera para estar alerta
Aunque la alergia no afecta a todo el mundo por igual, este año el aumento de la polinización está ampliando el número de personas afectadas. Por eso, seguir estas recomendaciones no solo ayuda a quienes ya la padecen, sino también a quienes podrían empezar a notar sus efectos.