Cambios en el relieve

Satélites captan la transformación de Marruecos y España como nunca antes

En tan solo un año la misma región presenta un panorama completamente distinto

Imágenes satelitales desde el espacio muestran lo que ha pasado en los últimos años en el sur de España y en Marruecos
Imágenes satelitales desde el espacio muestran lo que ha pasado en los últimos años en el sur de España y en MarruecosESA

El Sentinel-3 de la Agencia Espacial Europea (ESA) nos ha regalado una curiosa pero ilustradora comparativa. Con tan solo un año de diferencia, las fotografías han revelado cómo ha cambiado el sur de España y Marruecos en ese intervalo de tiempo, propiciados por las intensas lluvias que se han dado en enero y febrero de este año.

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Una comparativa llena de verde

La primera imagen, tomada el 20 de febrero de 2025, mostraba extensas zonas áridas en Marruecos y en el sur de España.

Sin embargo, un año después, el 20 de febrero de 2026, la misma región presentaba un panorama completamente distinto: donde antes había aridez, ahora se extienden amplias áreas de vegetación, reflejando así un cambio notable en las condiciones climáticas y la recuperación de los ecosistemas tras un período de precipitaciones abundantes.

“En febrero de 2025, el noreste de Marruecos se vio afectado por una grave sequía, con escasa vegetación visible en todo el paisaje. Un año después, la misma región aparece marcadamente diferente imágenes satelitales de Copernicus después de una intensa lluvia”, señala la web de Copernicus, el programa integral de la Unión Europea para la observación y monitoreo ambiental de la Tierra.

Un gran impacto en recursos

De acuerdo con Copernicus, a 20 de febrero de 2026, los recursos hídricos disponibles alcanzaron los 11.800 millones de metros cúbicos, “lo que representa un aumento de aproximadamente el 155% en comparación con el mismo período de 2025”. Además, el almacenamiento de los embalses en Marruecos alcanzó el 70,7% de la capacidad total de las presas.

En concreto, toda la costa occidental de Marruecos, bañada por el océano Atlántico, muestra un brillante color verde que representa la explosión de la vegetación en todas esas zonas del país. Un año antes, el color es marrón, pálido, correspondiente a la falta de lluvias.

La importancia del cambio en el territorio mediterráneo

Estos cambios no son solo un fenómeno estético o anecdótico. Los expertos llevan tiempo advirtiendo que, en el área mediterránea, los episodios de lluvia extrema tienden a intensificarse en un clima más cálido. No todos los temporales pueden atribuirse directamente al cambio climático, pero cadenas de borrascas que provocan acumulaciones muy altas encajan con este patrón de eventos más intensos y concentrados en el tiempo.

Imágenes de satélite como las de Copernicus y GPM permiten ajustar con mayor precisión los mapas de riesgo, identificar dónde tiene sentido seguir construyendo y dónde conviene recuperar espacio para los ríos. También facilitan la planificación de embalses y sistemas de drenaje urbano que no queden insuficientes ante la primera avenida. En otras palabras, ayudan a que, la próxima vez, el agua encuentre menos personas y menos bienes en su camino.

Para quienes solo perciben el impacto en forma de carreteras cortadas, colegios cerrados y transporte público colapsado, esto puede parecer un consuelo menor. Sin embargo, disponer de información precisa y casi en tiempo real es una de las pocas herramientas capaces de reducir daños mientras el clima continúa cambiando.