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Turismo

El sector hotelero español,apuesta por Marruecos

Dispone de 270.000 camas, caracterizadas por altas tasas de ocupación, un crecimiento sostenido y un gran potencial de mejora.

Marrakech, Marruecos Dreamstime

Desde complejos turísticos con todo incluido hasta hoteles urbanos de lujo, las principales cadenas españolas ya operan más de veinte establecimientos en Marruecos y están intensificando sus inversiones en un mercado de 270.000 camas, caracterizado por altas tasas de ocupación, un crecimiento sostenido y un gran potencial de mejora.

Con casi 4.742 establecimientos clasificados y varios cientos de aperturas recientes, el sector hotelero marroquí experimenta una expansión sostenida. Más de la mitad de su clientela es internacional, mientras que el turismo nacional representa aproximadamente un tercio de las pernoctaciones, lo que proporciona una base de demanda diversa y relativamente sólida. Este desarrollo forma parte de una tendencia más amplia, ya que se prevé que el sector turístico crezca alrededor de un 6,4% anual durante la próxima década.

Si bien Francia sigue siendo el actor extranjero dominante en el sector hotelero marroquí, con una presencia en gran medida estructurada, España se ha consolidado como el segundo actor más importante y uno de los más dinámicos en términos de expansión reciente. Las cadenas españolas se centran en los segmentos de gama media y alta, dirigidos a una clientela internacional, mientras que los grupos estadounidenses y británicos ocupan posiciones en el segmento premium y el turismo de negocios. Por su parte, los inversores del Golfo desempeñan un papel clave en la financiación de proyectos de alta gama, aunque sin una presencia operativa comparable, informa Le360.

España se ha consolidado como uno de los principales actores internacionales en el sector hotelero marroquí. Los grandes grupos españoles ya gestionan más de veinte establecimientos y abarcan todos los segmentos del mercado. RIU Hotels & Resorts se ha consolidado como un actor clave en el turismo de playa con seis hoteles en Agadir, Marrakech y Taghazout, apostando por el modelo todo incluido, especialmente popular entre la clientela europea. Por su parte, Barceló Hotel Group se ha convertido en la cadena española líder en Marruecos, con casi diez establecimientos y presencia tanto en destinos turísticos como en centros urbanos. Iberostar refuerza su posición en el segmento de cuatro y cinco estrellas con tres hoteles que suman más de 1200 habitaciones, mientras que Meliá adopta una estrategia más selectiva con un establecimiento en Marrakech y proyectos en fase de estudio, orientados al segmento premium internacional.

Además de estos actores históricos, una nueva generación de operadores como Ona Hotels o Soho Boutique están invirtiendo en ciudades como Tánger, Tetuán o Casablanca, lo que confirma la apertura de una segunda fase de expansión. La presencia española no se limita a la gestión hotelera. También incluye inversiones directas en activos de alto valor. Barceló ha comprometido más de 80 millones de euros en proyectos en Casablanca y Rabat, con un claro enfoque en el segmento de lujo y una capacidad de varios cientos de habitaciones en la capital económica.

Mientras tanto, nuevos actores del mercado están adoptando estrategias ambiciosas. Silken ha inaugurado su primer hotel en el aeropuerto Mohammed V de Casablanca y planea desplegar una red de diez establecimientos en todo el país, principalmente en Casablanca, Tánger, Tetuán, Dajla y Nador, con otros proyectos en estudio en Agadir y Ouarzazate. Esta dinámica refleja un cambio de escala en la inversión española, que ya no se limita a los destinos turísticos tradicionales, sino que se extiende a infraestructuras estratégicas y nuevos centros de desarrollo.

El atractivo del mercado marroquí reside en su desempeño operativo. Algunas cadenas hoteleras alcanzan tasas de ocupación superiores al 87%, niveles que superan los de muchos mercados europeos consolidados. Esta rentabilidad se explica por una combinación de factores favorables, como la competitividad en costes, la mejora de la conectividad aérea y la mayor visibilidad internacional del país. Marruecos ofrece, por tanto, un entorno especialmente favorable para los operadores capaces de optimizar su gestión y atraer a una clientela internacional, agrega el digital.

La importancia de esta presencia también se refleja en el tamaño de los actores involucrados. RIU opera más de 54.000 habitaciones en todo el mundo y genera más de 4.000 millones de euros en ingresos anuales; Iberostar gestiona alrededor de 100 hoteles a nivel internacional, y Meliá cuenta con más de 400 establecimientos. En total, los grupos hoteleros españoles suman más de 240.000 habitaciones a nivel internacional, lo que confirma que Marruecos atrae a operadores líderes y se integra perfectamente en sus estrategias de desarrollo global.